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El Hijo Criado por Parejas del Mismo Sexo - UNA VIDA INTEGRAL

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El Hijo Criado por Parejas del Mismo Sexo

GENEALOGIA HUMANA > SITUACIONES GENEALÓGICAS ESPECIALES
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EL HIJO CRIADO POR PAREJAS DEL MISMO SEXO


En las últimas décadas, el aumento de familias formadas por parejas del mismo sexo y con hijos obtenidos a través de adopción, acogimiento, coparentalidad, inseminación con donante, gestación subrogada o hijos de uniones heterosexuales previas, ha generado la necesidad de investigar, en psicología, genealogía, sociología, pediatría y otras especialidades, sobre la influencia en el desarrollo de los hijos e hijas criados en estos hogares y los rasgos que pueden afectar al desarrollo de la personalidad y el carácter de estos hijos. Desde los años setenta se han publicado varios cientos de estudios y análisis sobre los hijos de padres o madres homosexuales dando como resultado que, en general no se aprecian grandes diferencias de personalidad con otros niños, pero que son muchas las variables que influyen en la crianza de los hijos y que cada caso debe valorarse por separado ya que no hay conclusiones generales aplicables a todos.

La mayoría de los estudios que comparan síntomas de ansiedad, depresión, autoestima global y satisfacción vital, no demuestran que haya alteraciones patológicas en los hijos asociadas a la orientación sexual de los padres. Un estudio con adolescentes hijos de familias formadas por dos madres y concebidos por inseminación con donante, mostró niveles de autoestima, ansiedad social y problemas de conducta comparables a los de adolescentes de familias heterosexuales equivalentes. Algunos estudios señalan que los hijos de parejas del mismo sexo pueden experimentar estrés personal adicional derivado de la posible presencia de un estigma social, el acoso o la discriminación hacia su familia, no hacia ellos mismos ni por su comportamiento. Cuando aparecen diferencias en bienestar emocional, la investigación tiende a atribuirlas a este factor externo y no a la dinámica de crianza en sí.

Fig.1= Parejas de homosexuales con hijos.




Los estudios de conducta infantil, como es la manifestación de agresividad, la hiperactividad, el nerviosismo, el comportamiento con otras personas o la respuesta a estímulos externos, no muestran, en general, diferencias atribuibles a la orientación sexual de los miembros de la pareja, sino que influyen otros factores como el nivel de estrés propio de los padres, la relación entre padres e hijos, el funcionamiento familiar, el entorno de las familias de origen y el componente de relación social en el que viven. Las diferencias en desarrollo cognitivo y desempeño escolar entre grupos de niños hijos de parejas homosexuales y heterosexuales son, según la mayoría de los análisis, en general pequeñas o inexistentes. Las mayores diferencias suelen explicarse por factores socioeconómicos, genéticos, raciales o por el entorno escolar más que por la crianza en sí misma.

El estudio genealógico de estas familias debe tener en cuenta que al menos uno de los progenitores no tiene ningún vínculo genético con el hijo, dada la variedad de opciones que puede llevar a la pareja homosexual a encargarse de la crianza de un niño, y actúa como padre o madre de adopción. En el caso de dos homosexuales hombres, puede haberse utilizado el esperma de uno de los dos para la concepción e incluso utilizar el de los dos en dos hijos diferentes, con embarazo subrogado. Si la pareja de homosexuales son mujeres, puede haberse inseminado una de las dos o ambas con esperma procedente de bancos de semen o con donantes conocidos o anónimos. Otra opción consiste en adoptar o acoger a los hijos, de forma que ninguno de los dos miembros de la pareja tenga vínculos genéticos con sus hijos. También puede ser que uno de los miembros de la pareja tenga ya hijos de otras relaciones y los incorpore a la nueva pareja.

En estos casos existe el concepto de “desconcierto genealógico”, que describe la posible confusión de un niño que no tiene información sobre su origen biológico y los familiares que lo marcan, en al menos las dos generaciones previas. Esto también ocurre en parejas de heterosexuales con hijos que provienen de la adopción, la acogida, la inseminación o la gestación subrogada. La dificultad que pueden tener algunas personas en su edad adulta para establecer las influencias de sus ancestros cuando no pueden rastrear sus orígenes, les puede llevar a generar lagunas de personalidad, procesos de ansiedad o depresión y ciertas dificultades para llegar a ser adultos equilibrados. Esto es más frecuente que ocurra e la preadolescencia y la adolescencia y dependerá de cómo se haya gestionado esta situación para que pueda afectar o no al desarrollo de la persona. Las leyes genealógicas que afectan y se pueden aplicar a estos niños son las mismas que se aplican en otros tipos de familiar, aunque la complicación del árbol genealógico puede obligar a hacer estudios más complejos para ver las posibles influencias.

Fig.2= Árboles genealógicos de parejas homosexuales.




Tampoco hay que olvidar que estos niños suelen seguir teniendo familiares con los que interaccionan, como primos, tíos o abuelos, y que van a establecer vínculos con ellos si los padres no bloquean el contacto con ellos o si una parte de los familiares rompe la conexión con la pareja de padres homosexuales por diferentes motivos. En estos casos, la influencia en el desarrollo de la personalidad de estos niños puede ser mucho más compleja al actuar sobre ellos factores positivos o negativos que provienen de la familia de origen de los padres, de la propiamente genética, del nivel de aceptación familiar y social de su relación, de la interferencia de exparejas con derechos de crianza sobre sus hijos y del apoyo de los organismos sociales.

La búsqueda de su identidad y su origen en personas concebidas por donación de gametos es un fenómeno que indica que el bienestar psicológico no depende tanto de tener o no un vínculo genético con ambos padres, sino de la calidad de la comunicación familiar sobre el origen del niño, la edad y forma en que se le informa, y el clima emocional general del hogar. La ocultación deliberada o el descubrimiento tardío e inesperado del origen se asocian de forma clara con más angustia que si se ha hecho una revelación temprana y abierta. También se valora si la ausencia de una figura materna o paterna simultánea durante el largo proceso de crianza de los hijos podría estar relacionada con algunas carencias en el aprendizaje del funcionamiento de los colectivos humanos. Pero no hay que dejar a un lado que es muy frecuente que en las parejas de homosexuales uno de los miembros tenga un rol de comportamiento más característicamente masculino y el otro más femenino, tanto si son hombres como mujeres.

Cuando una persona es criada por una pareja de homosexuales tiene que asumir que forma parte de una minoría de personas que tienen que aprender a manejar las situaciones vitales por las que tiene que pasar a lo largo de su vida, pero especialmente en la adolescencia y la primera juventud. La capacidad de los padres de educar a sus hijos en la tolerancia y en la adaptación a los entornos en los que se crían y se educan sus hijos será un factor muy importante en la formación de la personalidad de esos niños y en su capacidad de aprender a gestionar los conflictos asociados. Los educadores de estos niños también deben hacer un esfuerzo para ayudarlos, en caso necesario, a superar cualquier tipo de problema que les surja en el entorno escolar.








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