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La Levadura de la Cerveza - UNA VIDA INTEGRAL

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La Levadura de la Cerveza

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LA LEVADURA DE LA CERVEZA

La levadura que se utiliza para fermentar la cebada que después se convertirá en cerveza es la misma que se utiliza para hacer pan y bollos, es decir, la Saccharomyces Cerevisiae, pero en este caso, el proceso de fabricación es bastante más largo y diferente ya que lo que se busca en este caso no es la producción de CO2 para levantar la masa del pan sino la obtención de los alcoholes que provienen de los azucares de la cebada. También se utilizan otras levaduras como la Saccharomyces Pastorianus o la Ovarum, con el mismo objetivo.

A diferencia también del uso que se da a la levadura para fabricar pan, en este caso hay una combinación de las levaduras con bacterias para hacer una fermentación mixta, como el Lactobacyllus, y también se le añade la planta lúpulo para darle su sabor característico y evitar la fermentación en forma de vino, que daría como resultado un vino de cebada en lugar de la cerveza.

Fig.1: Cerveza.


La levadura de la cerveza se utilizó desde la época de los egipcios para fabricarla y se extendió rápidamente por todo el mundo, siendo de consumo habitual en pueblos como los celtas y los germanos. Los romanos, sin embargo, dieron prioridad a la fermentación del vino y en los años del Imperio Romano el consumo de cerveza en esta zona era escaso. Sin embargo, en el norte de Europa, era la bebida habitual, ya que la presencia de alcohol y del lúpulo evitaba la contaminación bacteriana del agua, y por eso se prefería tomar cerveza o vino para hidratarse en lugar del agua.

La fórmula original para fabricar cerveza sería la cebada germinada y tostada, el agua y la levadura, aunque posteriormente se le han añadido otros ingredientes para hacer cervezas especiales. También se puede hacer cerveza a partir de otros cereales, como el trigo o el maíz. Entre los ingredientes extras se pueden añadir frutas, como la cereza, el albaricoque, el arándano o el kiwi. También se le puede añadir otras plantas como el cáñamo, el romero, el jengibre, la cáscara de naranja o la pimienta.

La cerveza es la bebida alcohólica más bebida en todo el mundo, por su sabor, su acción hidratante sin riesgos de contaminación bacteriana y su precio asequible. Su grado alcohólico va de los 4º hasta los 20º, aunque las cervezas más habituales suelen tener una tasa de alcohol del 6%. La cantidad de agua suele ir del 85 a 92% del contenido.

Fig.2: Fabricación industrial y artesanal de cerveza.


El proceso de fabricación habitual consiste en dejar germinar el grano de cebada en agua durante un periodo concreto de tiempo, hasta que el brote tiene unos 2 o 3 centímetros de largo, con el objetivo de que se produzcan unas enzimas que van a transformar el almidón en azúcares más accesibles para las levaduras. A continuación, se deseca y se tuesta el grano germinado dándole mayor o menor tostado según se desee que el color de la cerveza sea claro u oscuro. Posteriormente se le añade agua, se pone el lúpulo, se realiza una cocción y luego se realiza un filtrado. Se deja enfriar, se le pone la levadura y se pone a fermentar durante 1 a 3 semanas, aunque algunas cervezas se le añaden nuevos azucares y se hace una segunda fermentación de otras 3 semanas o más.

Así que se puede decir que gracias a la levadura de cerveza los humanos han podido consumir grandes cantidades de agua para hidratarse junto con una pequeña cantidad de alcohol que ha evitado la contaminación con bacterias y las gastroenteritis de contagio por el agua. Actualmente se fabrican cervezas a las que se ha quitado parcial o totalmente el alcohol, por lo que puede ser consumida por las personas que no quieren tomar alcohol o que tienen problemas de hígado.

A pesar de que en la Antigüedad a la cerveza se le ha considerado una bebida adecuada para el ser humano, actualmente se puede decir que los procesos industriales de fabricación añaden a la cerveza productos químicos que pueden ser tóxicos para la salud, por lo que, en caso de querer consumir esta bebida, es mejor hacerlo tomando las cervezas artesanales que no suelen añadir esas sustancias tóxicas. También deben evitar el consumo de cerveza las personas con obesidad, ya que aporta una importante cantidad de calorías que luego se transforman en grasa.

Fig.3: Lúpulo.

La levadura de cerveza seca también se utiliza como alimento por sus importantes contenidos en nutrientes, carbohidratos, grasas y proteínas, y en vitaminas y minerales. Tiene las vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B12 y ácido fólico y minerales como el calcio, cromo, potasio, magnesio y zinc. Si se consume con frecuencia, puede ayudar a mejorar el equilibrio bacteriano intestinal, disminuir la absorción de colesterol intestinal, activar al sistema de defensas, evitar el cansancio y fortalecer la piel, el pelo y las uñas. Se suele tomar en comprimidos o en polvo, habitualmente espolvoreando una cucharada sobre las comidas.

La levadura de cerveza seca se considera un alimento muy adecuado para cualquier tipo de dietas y un complemento alimentario imprescindible en las dietas vegetarianas y veganas, dado que es una buena fuente de vitamina B12, que suele escasear en estas dietas.








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