Vaya al Contenido

El Garbanzo - UNA VIDA INTEGRAL

Saltar menú
Saltar menú

El Garbanzo

NUTRICION y DIETAS > LAS SEMILLAS MARAVILLOSAS
- NUTRICIÓN Y DIETAS
- LAS SEMILLAS MARAVILLOSAS -

EL GARBANZO

El garbanzo, Cicer arietinum, es una legumbre clave en la alimentación mediterránea y también mundial, que destaca por su alto aporte de proteínas de origen vegetal, fibra y minerales, y por la gran variedad de platos de cocina que se pueden hacer con él. Es una planta anual que crece bien en clima seco, tiene una raíz profunda, tallos ramificados y vainas cortas que suelen contener de 1 a 2 semillas. Resiste bien la sequía y es muy sensible al exceso de humedad, por lo que crece bien en zonas semiáridas.

El garbanzo es una semilla de consumo universal que se cultiva en más de 50 países, cerca del 90% del cultivo se hace en Asia, seguida de África, Oceanía y América. India es el principal productor mundial, con cerca del 64% del total de la producción global. Otros grandes productores son Australia, Etiopía, Turquía, Myanmar, Pakistán y México. España es el principal productor de la Unión Europea. Hay varios tipos de garbanzos como el Desi, el Kabuli o mediterráneo, el Pedrosillano, el castellano o el Fuentesaúco, entre otros.

Fig.1= La planta y la semilla del garbanzo.


Esta planta es muy reconocida porque sus semillas dan un buen aporte de nutrientes y de energía a los que las consumen. Contiene Hidratos de Carbono en un 60%, una buena parte como almidón de absorción lenta. Aporta Grasas en un 5%, principalmente insaturadas. Su contenido en Proteínas es del 20%, que aportan importantes aminoácidos esenciales. Aporta Vitaminas, sobre todo ácido fólico, y también la B1, B2, B3, B6, E y la K. En cuanto a Minerales, contiene potasio, magnesio, fósforo, calcio, hierro, zinc y cobre. También aporta Fibra vegetal, un 10%, tanto soluble como insoluble, que ayuda al crecimiento de bacterias buenas en el intestino y facilita su movilidad.

Además de ser un excelente alimento para los seres humanos, al garbanzo se le atribuyen ciertas propiedades terapéuticas, como su contribución a mejorar la salud del corazón y los vasos gracias a su aporte de fibra soluble, minerales como el potasio y el magnesio, lo que ayuda a equilibrar el nivel de colesterol en la sangre y a regular la tensión arterial. Su índice glucémico es moderado y la presencia de almidón resistente y fibra contribuye a una absorción más lenta de la glucosa. La combinación de proteína vegetal y fibra incrementa la sensación de saciedad y favorece el control del peso en dietas hipocalóricas. Ayuda a combatir el estreñimiento y a regular el tránsito intestinal. Además, el aporte de hierro y ácido fólico contribuye a la prevención de la anemia.

Para preparar los garbanzos hay que ponerlos a remojo previamente en un recipiente grande y cubrirlos con agua durante 8 a 12 horas, lo que va a ayudar a rehidratar los garbanzos, a reducir el tiempo de cocción y a facilitar su digestión. El agua de remojo se desecha. Como otras legumbres, su piel suele provocar fermentación intestinal a partir de las 4-6 horas después de su consumo, por lo que muchas personas prefieren triturarlos, pasarlos por el pasapurés para retirar una parte de la cáscara o cocinarlos con plantas o especias que disminuyan la fermentación, como el eneldo, el hinojo, el comino o el laurel. Con las semillas secas se prepara también la harina de garbanzos.

Fig.2= Platos hechos con garbanzos.


Con el garbanzo se pueden preparar muchos platos de cuchara como el cocido madrileño, el cocido montañés, los potajes y los guisos con verduras, carnes o pescados.​ Se puede preparar también el famoso hummus, una crema hecha con puré de garbanzos cocidos, tahín, aceite de oliva, limón y un poco de pimentón. Se pueden preparar deliciosas ensaladas de garbanzo cocido con lechuga, rúcula, berros, vegetales frescos, tofu, aceitunas y maíz.​ Es un ingrediente muy habitual en la preparación de patés vegetales. Se usan también como aperitivo, tostados al horno o fritos. Con la harina de garbanzos se hacen tortitas, rebozados sin gluten, masas y platos tradicionales como la farinata, mezclada con aceite de oliva y agua. La elección del tipo de garbanzo suele adaptarse al uso: el Pedrosillano y otros pequeños para ensaladas y hummus, y las variedades más grandes para hacer cocidos, guisos y potajes.

El garbanzo y las legumbres en general son un grupo de semillas muy importantes para las dietas de todo tipo de personas, pero especialmente las de los jóvenes y deportistas, por su importante aporte de energía y de nutrientes. También son muy útiles y beneficiosos en las dietas veganas, vegetarianas y en las de pérdida de peso, en este caso utilizando pocas cantidades en cada plato, por su efecto saciante. La adecuada forma de prepararlos evitará el aumento de gases en el intestino, un efecto secundario típico en todas las legumbres. Es una semilla muy recomendable, pero no se debe abusar de las cantidades que se consumen a la semana o en el mes.













.
Regreso al contenido