Las Cinco Emociones Negativas
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LAS 5 EMOCIONES NEGATIVAS
A diferencia de lo que ocurre
con las emociones positivas, a las emociones negativas se le ha puesto un
nombre y son fáciles de reconocer con solo nombrarlas, lo que nos indica que
las emociones negativas son universales y que prácticamente todas las personas las
han sufrido en algún momento de sus vidas.
Si utilizamos el método de los
cinco movimientos de la Medicina Tradicional China, podemos establecer
solamente cinco tipos de emociones negativas puras y el resto serían
combinaciones de estas cinco. Además, con este método podemos
relacionarlas entre sí, ya que las emociones negativas se generan unas a otras en
un circuito cerrado.
Las cinco emociones negativas puras
son: el miedo, el enfado, la ansiedad, la preocupación y la tristeza. Aunque
se pueden nombrar cientos de estados emocionales negativos, lo cierto es que
todos ellos son el resultado de una mezcla de estas cinco emociones negativas básicas.
Fig. 1: Las 5 emociones negativas puras.
Ya se ha comentado en el origen de las emociones negativas que éstas surgen cuando una persona disminuye su Identidad en favor de otras personas o circunstancias y genera personajes para manejar la situación de desplazamiento e inseguridad que supone no actuar desde la Identidad. La primera emoción negativa que se genera después de este proceso es el Miedo.
El Miedo es una emoción que nadie quiere que los demás sepan que la tiene y tiende a ocultarse, pero cuando una persona siente Miedo tiene tres opciones: seguir con Miedo, quedarse quieto a la espera de que se resuelva la situación o luchar contra lo que lo genera. Claro que hay una cuarta: volver a la situación de Identidad y el Miedo se desvanece.
Cuando una persona decide luchar para vencer el Miedo genera una nueva emoción negativa que no va a eliminar el Miedo, pero lo va a ocultar a los ojos de los demás. A la situación de lucha y/o defensa la denominamos Enfado. No es necesario mostrar externamente el Enfado para tener esta emoción.
La actitud de lucha implica vigilar lo que ocurre a nuestro alrededor por si las personas contra las que luchamos nos atacan. A esta situación de vigilar todo lo que ocurre a nuestro alrededor se le denomina Ansiedad, la tercera emoción negativa. Y las otras dos, el Miedo y el Enfado no han desaparecido, sino que se suman a la Ansiedad.
Cuando se está vigilando nuestro entorno por si ocurre algo malo, nuestro sistema mental negativo empieza a plantear situaciones hipotéticas y las correspondientes respuestas en caso de que ocurran. A esta nueva emoción negativa se le denomina Preocupación, ocuparse las cosas antes de que ocurran y eso no es posible hacerlo en tiempo real, en el presente.
Con cuatro emociones negativas y el mental negativo consumiendo energía es fácil que nuestro organismo dé muestras de cansancio y que venga el abatimiento. También viene esa misma sensación cuando se fracasa en la lucha que se ha iniciado. A esta nueva emoción negativa se le denomina Tristeza.
Fig. 2: Abatimiento después del ciclo de las emociones
negativas.
Cuando se llega a la Tristeza,
la persona que ha intentado vencer el Miedo luchando se siente más frágil que
cuando solo tenía Miedo y eso le hace sentirlo de nuevo, pero ahora agravado
por su fracaso y su sensación de cansancio y debilidad. Esto cierra el círculo
de las emociones negativas al iniciarse un nuevo ciclo que actúa ya no como un círculo
sino como un tornillo que empeora la situación en cada vuelta que da.
Así vemos que el círculo de las
emociones negativas es una auténtica trampa que nos aleja de la felicidad y del
éxito y nos mete en un ciclo de sufrimiento, cansancio y enfermedad, ya que el
excesivo consumo de energía que conllevan las emociones negativas debilita al
resto de organismo impidiendo hacer adecuadamente las funciones que mantienen
la salud.
Fig. 3: La enfermedad es el resultado de las emociones
negativas.
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