El Origen de las Emociones Negativas
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EL ORIGEN DE LAS EMOCIONES NEGATIVAS
Las
emociones negativas son las que nos complican la vida, nos hacen perder mucha
energía y deterioran nuestra salud. Pero, ¿De dónde
provienen estas emociones negativas? ¿Cuál es su origen? ¿Qué parte de nuestro
ser las genera?
Las
emociones son una herramienta que ha generado nuestro sistema
físico para mejorar nuestra calidad de vida y la supervivencia de
cada uno de nosotros y de la especie humana en general, pero cuando actúan las
negativas es muy probable que las cosas vayan mal inmediatamente o con el
transcurso del tiempo.
Como
es fácil de deducir, los componentes negativos del ser humano van a ser los que generen
las emociones negativas. Estos son: el sistema mental negativo,
lo negativo heredado y aprendido en la familia, tanto lo físico como lo
emocional, y lo negativo aprendido en la sociedad en la que crece y vive cada
persona.
Nuestro
Inconsciente está formado por tres espacios: el
Ser Auténtico, el espacio de la familia y el espacio
de la sociedad. En el espacio de la familia está incluida la herencia física
que proviene de los padres y del resto de sus ancestros, y ésta puede ser buena
o mala. También está la forma con la que nos han enseñado a generar emociones y
ésta también puede ser positiva o negativa. En el espacio de la sociedad están
las influencias positivas y negativas en el terreno de lo físico y de los
emocional de la sociedad que nos rodea. Va a ser lo negativo heredado y aprendido de la familia y la sociedad, en sus aspectos físico y emocional, lo que ponga en marcha el sistema mental negativo y, finalmente, las emociones negativas.
Fig. 1: Los componentes negativos del ser humano.
Las personas que nos rodean, enseñan e influyen a lo largo de nuestra vida depositan en nuestro sistema Inconsciente una gran cantidad de información que vamos aprendiendo e interiorizando poco a poco pero, no todo lo que nos aportan es bueno para nosotros, nuestra personalidad, nuestro carácter y nuestra capacidad de resolver los problemas que se presentan a lo largo de nuestra existencia.
Durante la primera década de la vida, la influencia más importante que va a repercutir sobre nuestra forma de ser, la va a generar la Familia y seguirá siendo también muy importante en la segunda y en las siguientes décadas de la vida. La influencia negativa que nos ha dado la familia, tanto en el terreno físico como en el emocional, va a quedar archivada en nuestro Inconsciente y guiará nuestros actos y pensamientos a no ser que sustituyamos lo aprendido en la familia por una nueva forma de hacer las cosas.
Durante la segunda década de la vida, la Sociedad en la que nos desarrollamos coge una importancia mayor y, en adelante, seguirá influyéndonos de manera muy sustancial. La influencia negativa de la Sociedad va cogiendo mayor fuerza a partir de la adolescencia y la juventud, épocas en la que contrastamos lo aprendido en la familia con lo que nos van aportando las nuevas personas que aparecen en nuestra vida, como los compañeros de estudios, los de trabajo, los amigos o vecinos. Los conflictos generados con estas personas activarán las emociones negativas.
La unión de estas dos fuerzas negativas se expresa a través de la herramienta Mental Negativo, que se convierte en un mal guía, en una forma muy inadecuada de gestionar nuestra vida y que, con frecuencia, suele llevarnos a la mala gestión de los problemas y conflictos que nos surgen, habitualmente, empeorándolos.
Fig. 2: El Mental Negativo.
Las emociones negativas se inician cuando una persona reduce su Identidad, la fuerza que lleva a las personas al éxito y a la alegría, y se desplaza hacia otras personas o cosas. Para hacerlo, necesita crear personajes de acuerdo a la situación o a las personas hacia las que se desplaza y esto genera un conflicto afectivo sobre qué es más importante: si seguir los que nos recomienda la Identidad o ponernos al servicio de las necesidades o deseos de otras personas o situaciones. Si predomina lo segundo, se produce una gran inseguridad y a continuación se genera la primera emoción negativa: el miedo.
Durante el proceso de desplazamiento o con la generación de personajes aún no se ha generado ninguna emoción negativa y se puede volver con bastante facilidad a nuestro lugar de confort, a la Identidad. Pero, en el momento en el que dudamos de que lo nuestro sea mejor que lo que nos ofrecen las situaciones externas o los demás, se activa la sensación de inseguridad que genera el miedo.
Este proceso es siempre reversible, incluso cuando se han generado nuevas emociones negativas ya que, si una persona que está dentro del círculo de las emociones negativas vuelve a gestionar su vida desde la Identidad, puede eliminar las emociones negativas y dar paso a todas las emociones positivas y volver al éxito y a la alegría. Pero, si el Inconsciente ha automatizado el proceso de generación de emociones negativas, será necesario sustituir este proceso por uno nuevo que impida que los intereses ajenos dominen nuestra vida en lugar de la Identidad.
Fig. 3: La generación de emociones negativas.
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