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El Primer Hijo es un Chico - UNA VIDA INTEGRAL

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El Primer Hijo es un Chico

GENEALOGIA HUMANA > LAS LEYES GENEALÓGICAS > EL SEXO DE LOS HIJOS > EL HIJO ES UN CHICO
- GENEALOGÍA –
- LAS LEYES GENEALÓGICAS: EL SEXO DE LOS HIJOS -

EL PRIMER HIJO ES UN CHICO


El primer hijo es muy importante para los padres, pero también para toda la familia en general. Se puede ver también en la sección de las leyes genealógicas, el orden de llegada, en la que se habla del impacto de la llegada de los hijos a la familia. Aquí se va a exponer la combinación genealógica entre la llegada del primer hijo y el sexo, en concreto cuando el primer hijo es un chico.

Por la combinación de las leyes genealógicas del orden de llegada, la localización en un lugar impar, la afinidad por sexo y la herencia en tercera generación, la llegada del primer hijo, cuando éste es un chico, produce un efecto especial de atracción y simpatía hacia él por parte del padre. Pero lo que va a hacer que el padre se vincule especialmente y de manera intensa con este hijo es la localización en un lugar impar, en este caso el primero, y la afinidad por sexo.

Fig.1= Vínculo especial entre el padre y el primer hijo.
 

A lo largo de la historia de la humanidad, la estructura de supervivencia que crearon instintivamente los grupos humanos, habitualmente en la tribu, era la de un anillo defensivo formado por machos secundarios que rodean y protegen al colectivo de las hembras y los niños y al grupo formado por el macho dominante y su grupo más cercano, habitualmente situado en el centro, formado por sus hembras favoritas, sus hijos y su guardia personal. Este modelo, que sigue vigente en actualidad, ha permitido la supervivencia de la especie humana y la ha protegido frente a sus depredadores naturales y a otros grupos de hombres.

Desde entonces se ha formado en la estructura inconsciente de un ser humano la necesidad de que el primer hijo sea un varón, para ayudar a la protección del grupo en su momento. Y aunque hoy podamos considerarlo un simple deseo inconsciente de supervivencia, a lo largo de la historia y de la prehistoria hay múltiples casos en el que este deseo se ha convertido en una auténtica necesidad, que se ve con más claridad y especialmente en las estructuras jerárquicas de poder, en las dinastías de nobles y de reyes y en las organizaciones empresariales.

Esta necesidad ha estado asociada a la estructura clásica tribal y familiar en la que el hombre tiene la función primordial de ser el defensor, protector y generador de economía y la mujer la de la larga y trabajosa crianza de los hijos y al mantenimiento del hogar. Este hecho, gravado a fuego en el inconsciente humano a lo largo de milenios, choca actualmente con las nuevas sociedades en las que las mujeres tienen solamente uno, dos o tres hijos, están incorporadas a la actividad laboral y social y las sociedades actuales facilitan la crianza de los hijos a través de personas que cuidan unas horas de éstos. Además, la supervivencia de los colectivos está más o menos asegurada por las fuerzas militares y de orden público.

Fig.2= Estructura primordial en una organización humana de modelo tribal.
 

Por estas circunstancias, el vínculo que el padre suele establecer con el primer hijo adquiere una especial intensidad por el intento por parte del padre de transmitirle todos sus conocimientos, su experiencia, su profesión y sus habilidades para que triunfe en la vida y para que mantenga en el tiempo las costumbres, hábitos, creencias y la herencia familiar de su familia paterna. Esto es lo habitual, aunque algunos padres ven en el hijo a su futuro rival y les resulta más difícil establecer este vínculo y en estos casos la madre o algún otro familiar suele intentar cubrir esta carencia.

Este hijo va a despertar también las simpatías de los hombres de la familia paterna, pero será muy especial el interés o la herencia emocional recibida por parte del abuelo paterno que, si ha tenido una buena relación con el padre del niño, es muy probable que lo elija como su nieto favorito. Y lo mismo ocurrirá con el niño, que fácilmente verá en este abuelo a alguien que será muy especial en su vida, por la herencia recibida en tercera generación. Si este vínculo no se produce, si el abuelo falleció o no es bien visto en la familia, es probable que un tío paterno o un primo ya mayor pueda mostrar el interés por este niño.

Si no hay nada que lo impida, el hijo en el primer lugar va a tener un lugar privilegiado en la familia y gozará de la protección especial por parte del padre, que le dedicará mucho tiempo y esfuerzo para que reciba todo su legado. Si llegan nuevos hijos y estos son también chicos, es probable que el padre establezca una jerarquía de intereses si el primer hijo no responde adecuadamente a sus deseos, y puede que traslade su atención al hijo colocado en el tercer o en el quinto lugar, lo que provocará inevitablemente una rivalidad entre los hijos de esa familia. Los hijos varones colocados en los lugares pares pueden despertar el interés del padre, pero es muy probable que estos hijos tengan mucha menos afinidad con éste que los colocados en los lugares impares.

Fig.3= Tendencia genealógica del padre hacia el primer hijo varón.
 

La tendencia de este hijo es muy probable que sea la de dominar al resto e imponer sus criterios al haberse sentido tan especial, sobre todo si llegan nuevos hermanos a la familia. Pero también lo hará con los primos y con todas las personas a las que pueda intentar dominar. También es probable que quiera ejercer este poder con las hermanas e incluso con la madre, aunque con ésta puede intentar establecer un vínculo similar al que tenía ella con el padre, sobre todo si éste ha fallecido o ha perdido su poder o su lugar en la familia.

Con mucha frecuencia trasladará este poder de dominio y de liderazgo a los grupos sociales con los que interaccione como los compañeros de colegio, de instituto o de universidad y posteriormente con los compañeros de trabajo. También puede intentar controlar y dominar al resto de los miembros de su familia, incluso a los de su pareja. Su necesidad de liderazgo es muy probable que le lleve a ejercer puestos de importancia en el trabajo o en la sociedad.

Si ha tenido más hermanos y ha sentido la sensación de que le han quitado su espacio en la casa o en la familia, también es muy probable que traslade estos sentimientos negativos hacia todas las personas que ocupen algún lugar de poder cerca de él. Su necesidad de ser el que ejerza el poder y el liderazgo le puede llevar a tener problemas con otros líderes o con los jefes en el trabajo.

Fig.4= Tendencia del primer hijo varón a dominar y a ocupar lugares de poder.
 










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