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Ándeme yo Caliente y Ríase la Gente - UNA VIDA INTEGRAL

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Ándeme yo Caliente y Ríase la Gente

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- LA POESÍA, POESÍA CLÁSICA: LUIS DE GÓNGORA

 
 
ÁNDEME YO CALIENTE Y RÍASE LA GENTE
 
- LUIS DE GÓNGORA -


Luis de Góngora y Argote nació el 11 de julio de 1561 en Córdoba, en el seno de una familia hidalga vinculada a la Iglesia y a la administración, ya que su padre, Francisco de Argote, fue corregidor y juez de bienes de difuntos, y su tío materno, Francisco de Góngora, racionero de la catedral cordobesa, le transmitió su apellido y su tendencia eclesiástica. Estudió gramática y humanidades en Córdoba y cánones en la Universidad de Salamanca, donde entró en contacto con ambientes universitarios burlones y desenfadados que dejarían huella en su carácter y en su poesía primeriza. En 1585 recibió las órdenes menores y heredó la ración de su tío en la catedral de Córdoba, cargo que desempeñó con despreocupación y fue amonestado en varias ocasiones por el cabildo por su afición a los toros, el teatro y los naipes, y por descuidar sus obligaciones. Vivió etapas en Madrid vinculado a distintos círculos nobiliarios y en 1617, ya anciano, se ordenó sacerdote y obtuvo una capellanía real que le permitió instalarse definitivamente en la Corte.

Es, junto con Francisco de Quevedo, la figura cumbre de la poesía española del Siglo de Oro y el máximo representante del culteranismo, corriente también llamada “gongorismo” en honor a su nombre. Su obra abarca dos registros aparentemente opuestos: por un lado, la poesía culta, elaboradísima y hermética, de composiciones como las Soledades o la Fábula de Polifemo y Galatea, y por otro, una vertiente popular y burlesca, construida sobre romances, letrillas y canciones de raíz tradicional. Su enemistad literaria y personal con Francisco de Quevedo es uno de los episodios más célebres de las letras españolas y ambos se dedicaron sonetos satíricos de gran violencia verbal, como el que le dedicó Quevedo en su "Soneto a una nariz", en una disputa que reflejaba también el enfrentamiento estético entre culteranismo y conceptismo. Endeudado y enfermo, al parecer aquejado de pérdida de memoria y de arteriosclerosis, Góngora se vio obligado a vender su casa de Madrid, adquirida irónicamente por Quevedo, y regresó a Córdoba, donde murió el 23 de mayo de 1627.

Fig. 1: Retrato de Luis de Góngora.


Este poema es una letrilla satírico-burlesca, compuesta probablemente hacia 1581 o 1590 y publicada dentro de las “Letrillas de Góngora”. Es una de sus composiciones más populares y constituye un manifiesto vitalista en clave de humor. La letrilla es una poesía de raíz popular muy usada por Góngora, y se caracteriza por la alternancia de estrofas y un estribillo fijo que se repite detrás de cada una de ellas. En este caso el estribillo “y ríase la gente” está al final de cada estrofa, generando un efecto de cantinela y reforzando musicalmente la actitud despreocupada que transmite el poema. En él se expone una misma idea mediante el procedimiento retórico de la comparación y se contrapone una vida de ambición, poder, riqueza o heroísmo amoroso, encarnada por reyes, príncipes, mercaderes o héroes mitológicos como Leandro y Píramo, con los pequeños placeres domésticos y sensoriales, como comer bien, calentarse, beber, escuchar el canto de un ruiseñor o disfrutar del vino.

En la primera estrofa, la política y el gobierno del mundo se oponen al placer casero de la mantequilla, el pan tierno y el aguardiente. En la segunda, el lujo cortesano de una vajilla dorada se contrapone a la sencillez de una morcilla asada. Después se introduce el tema del invierno y del disfrute del hogar, con las castañas asadas y los cuentos populares. Luego la ambición del mercader que busca nuevas rutas y riquezas (los “nuevos soles”) se contrapone al simple gozo de recoger conchas en la playa y escuchar a Filomena, es decir, al ruiseñor, en alusión mitológica al mito de Filomela. Alude también al heroísmo amoroso de Leandro, que cruzaba el Helesponto a nado cada noche para ver a Hero, y lo compara con el “golfo” de vino del lagar del poeta. Al final, la tragedia de Píramo y Tisbe, que mueren por amor bajo la espada, se compara satíricamente con un pastel y un diente, sustituyendo la muerte trágica por el placer de la comida.

Más allá de su tono festivo, el poema encierra una actitud filosófica al dar un gran valor a la vida privada y los placeres sencillos como respuesta a la inestabilidad del poder y de la fortuna. El verso “Ándeme yo caliente y ríase la gente” se ha convertido en un refrán popular español, empleado hasta hoy para expresar la indiferencia ante el juicio de los demás cuando entra en conflicto el bienestar personal y la comodidad a lo que pueda pensar el resto de las personas. Luis de Góngora representa la culminación del estilo Barroco literario español y la máxima expresión de una estética basada en la dificultad, el artificio y el deleite sensorial del lenguaje. Góngora dominaba con igual maestría los temas populares, ligeros y burlescos, con el conocimiento profundo de la cultura y de la literatura clásica, por lo que es considerado uno de los mayores poetas de la lengua española.

Fig. 2: El placer de disfrutar de las cosas sencillas de la vida.
 



A continuación, se reproduce este famoso poema:


ÁNDEME YO CALIENTE Y RÍASE LA GENTE

Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y las mañanas de invierno
naranjada y aguardiente,
y ríase la gente.

Coma en dorada vajilla
príncipe con mil cuidados,
como píldoras dorados,
que yo en mi pobre mesilla
quiero más una morcilla
que en el asador reviente,
y ríase la gente.

Cuando cubra las montañas
de blanca nieve el enero,
tenga yo lleno el brasero
de bellotas y castañas,
y quien las dulces patrañas
del rey que rabió me cuente,
y ríase la gente.

Busque muy en hora buena
el mercader nuevos soles;
yo conchas y caracoles
entre la menuda arena,
escuchando a filomena
sobre el chopo de la fuente,
y ríase la gente.

Pase a medianoche el mar,
y arda en amorosa llama
Leandro por ver a su dama;
que yo más quiero pasar
del golfo de mi lagar
la blanca o roja corriente,
y ríase la gente.

Pues Amor es tan cruel,
que de Píramo y su amada
hace tálamo una espada,
do se junten ella y él,
sea mi Tisbe un pastel,
y la espada sea mi diente,
y ríase la gente











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