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Sobre las Algas - UNA VIDA INTEGRAL

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Sobre las Algas

NUTRICION y DIETAS > PROPIEDADES DE LOS ALIMENTOS > LAS ALGAS
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SOBRE LAS ALGAS

Las algas son seres unicelulares o pluricelulares que viven en el agua dulce o en el agua salada del mar y que son capaces de utilizar la luz del sol para generar moléculas (fotosíntesis) gracias a su contenido en clorofila. Sus células contienen un núcleo, por lo que son eucariotas. No son vegetales, pero en muchos aspectos son muy similares a las plantas terrestres y algunas de ellas son comestibles y forman parte de la alimentación de los seres humanos desde hace milenios. Conforman un reino de seres vivos diferentes a los animales, a los vegetales y a los hongos. Algunas se asocian con un hongo y forman los líquenes.

Existen miles de diferentes especies de algas repartidas por todo el mundo y se considera que son el origen de la alimentación del resto de los seres vivos que viven en el agua o en medios húmedos. La mayor parte de las algas tienen un color verde por la clorofila, pero hay otras que tienen otros pigmentos como el rojo, el pardo, el naranja, el azul o el amarillo. Las pluricelulares no tienen una auténtica raíz, sino un rizoma que solo le sirve para fijarse a una base fija, el resto de su organismo son estructuras similares a las hojas y los tallos de las plantas terrestres.

Fig.1: Algas en el mar.


Para los seres humanos las algas tienen una gran importancia, ya que conforman un grupo de alimentos importantes para la especie, pero también tienen otros muchos usos como la fabricación de biocombustible, como alimento para animales, como fertilizante de la tierra y en cosmética se utilizan como hidratantes, antioxidantes y regeneradoras.

En la alimentación humana se utilizan algas como la kombu, nori, hiziki, wakame, agaragar, fucus, espagueti de mar, cochayuyo, arame, alaria, clorela o el dulse. Se suelen consumir hervidas y se pueden hacer con ellas múltiples guisos, como formar parte de sopas, purés, solas en un plato, en ensalada, añadidas a otros platos como el arroz, en postres y gelatinas o como colorante de algunos alimentos.

En cuanto a su valor calórico, podemos decir que aportan pocas calorías y buenos nutrientes por lo que son ideales para las dietas depurativas y las de pérdida de peso. Contienen proteínas que aportan aminoácidos esenciales, y son bajas en grasas, aunque tienen ácidos omega 3. Aportan muchas vitaminas como la A, la C, la D y la E y también la B1, B2, B3, B5 y el ácido fólico. Son ricas también en minerales como el calcio, sodio, potasio, zinc, cobre, selenio, yodo, hierro, cloro, azufre, fósforo, flúor, boro, manganeso, níquel y cobalto. Tienen también mucha fibra, lo que les da el efecto saciante y favorecen el crecimiento de bacterias buenas en el intestino.

Fig.2: Platos preparados con algas.


De lo dicho anteriormente, se puede deducir que las algas son la fuente principal de alimento de todos los seres vivos marinos, que después pueden formar parte de la alimentación de los seres humanos, de forma parecida a cómo lo hacen las plantas terrestres con los animales de tierra. Pero en sí mismas son un alimento muy importante que viene consumiéndose desde hace miles de años, aunque su uso ha sido más frecuente en el continente asiático que en el europeo o el americano.

Desde hace unas décadas, las algas ya se han colocado como una de las importantes fuentes de la alimentación humana, y se utilizan directamente o formando parte de alimentos usuales o de preparados industriales, que acaban finalmente consumiendo millones de seres humanos. Son, por lo tanto, uno de los tesoros de alimentación en el presente y lo serán mucho más en el futuro.








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