Vaya al Contenido

Adicción al Cacao - UNA VIDA INTEGRAL

Saltar menú
Saltar menú

Adicción al Cacao

LAS ADICCIONES > ADICCIÓN A SUSTANCIAS
- LAS ADICCIONES –
- LAS ADICCIONES: ADICCIÓN A SUSTANCIAS -

LA ADICCIÓN AL CACAO


El cacao es un producto procesado que se obtiene de las semillas del árbol de cacao, o Theobroma cacao. Para obtenerlo, las semillas de cacao se extraen de su envoltura, se fermentan, se secan, se tuestan y luego se muelen para obtener el polvo de cacao. Con el cacao se hace el chocolate, añadiéndole básicamente leche y azúcar, y con él se preparan muchos productos de la pastelería y la repostería además de postres, helados, tartas, bizcochos, galletas, bombones, tabletas, chocolatinas, mouse, batidos, brownies, cócteles, barritas energéticas y salsas. Hay varios tipos de chocolate: el chocolate negro, el chocolate con leche y el chocolate blanco.

El cacao contiene varias drogas con efectos psicoactivos que son las responsables de la tendencia al consumo, a la dependencia, al síndrome abstinencia y a la adicción, que, aunque se considera que son menos intensas que en otras drogas, están presentes en el consumo de cacao. Contiene Teobromina, un estimulante que genera nerviosismo e inquietud; también tiene Cafeína, una droga igualmente estimulante; hay otra droga, la Feniletilamina que está relacionada con la liberación de dopamina, lo que provoca aparentes sensaciones de placer y satisfacción ilusoria y, finalmente, la Anandamida, una droga con efectos similares al cáñamo o marihuana que puede dar una sensación de euforia leve y falso bienestar.

Fig.1= El árbol del cacao, la nuez de cacao y las semillas.
 

La Teobromina tiene un efecto estimulante menos intenso que la cafeína, pero es más duradero, inhibe los receptores de la adenosina, que induce a la relajación y al sueño, lo que produce un efecto de mayor alerta, nerviosismo y actitud de alerta. Promueve la liberación de endorfinas, serotonina y dopamina, neurotransmisores relacionados con la ilusoria sensación de bienestar emocional, de placer y de aumento del ánimo tras consumir chocolate o cacao.​ Inhibe las fosfodiesterasas lo que contribuye a provocar una vasodilatación y el aumento del estado de alerta.​ La Feniletilamina provoca en el cerebro una sensación de placer, bienestar y euforia, relacionada con la producción de dopamina y endorfinas.​

La adicción al cacao, aunque no es tan fácilmente reconocida como en otros tipos de drogas, puede presentarse en personas que desarrollan un fuerte deseo por productos a base de cacao, como el chocolate. Además, los productos hechos con cacao suelen llevar muchos azúcares y grasas, lo que puede activar también el sistema de recompensa del cerebro y esta combinación potencia su atractivo y predispone a crear la dependencia. Muchas personas asocian el consumo de chocolate con recompensas, premios o consuelo emocional, lo que predispone al consumo en ciertas situaciones estresantes y en las que se generan emociones negativas. El circuito cerebral involucrado responde ante el simple pensamiento o anticipación del consumo, lo que puede disparar comportamientos compulsivos. El cacao y el chocolate están frecuentemente presentes en celebraciones y rituales sociales, lo que puede contribuir a una relación adictiva con estos alimentos.

El consumo de productos hechos con cacao o chocolate puede llevar a padecer importantes problemas de salud física como la obesidad, la diabetes tipo 2, nerviosismo, insomnio, alergias, asma, dermatitis atópica, inflamación intestinal, autoinmunidad, anafilaxia y enfermedades cardiovasculares. El consumo frecuente de cacao puede provocar ansiedad, irritabilidad y cambios de humor cuando no se toma, lo que puede dificultar la vida diaria y las relaciones interpersonales. Una persona adicta al cacao puede entrar en un ciclo de consumo compulsivo, donde el deseo de cacao conduce a tomarlo de manera excesiva, lo que puede generar también sentimientos de culpa o vergüenza, y puede activar aún más el deseo de consumirlo para intentar esconder la ansiedad.

Fig.2= Productos hechos con cacao.
 

El síndrome de abstinencia en el consumo del cacao no suele ser tan intenso como en otras drogas, razón por la cuál muchos adictos declaran que pueden dejarlo cuando quieran pues no sufren consecuencias evidentes al no tomarlo, pero finalmente vuelven a sentir el deseo de consumir cacao de manera reiterada. Sin embargo, la retirada del consumo de cacao puede dar síntomas llamativos como cambios de humor, cansancio, ansiedad, irritabilidad, pensamientos persistentes sobre el consumo de chocolate, antojo de consumo de alimentos dulces y deseo intenso de volver a consumirlo.

Para actuar frente a la adicción al cacao lo primero es reconocer el problema, la tendencia a consumirlo, que puede ser ocasional, habitual o compulsiva, y a continuación hay que informarse sobre los efectos negativos en la salud del cacao y cómo puede influir negativamente en el comportamiento de la persona que lo consume. Es necesario dejar claro que, aunque la nuez del cacao tiene algunos nutrientes, no es simplemente un alimento, sino que con los nutrientes vienen drogas psicoactivas que inducen a su consumo de manera reiterativa y alteran el comportamiento de las personas que lo consumen.

Para dejar el consumo de cacao y chocolate se pueden utilizar alternativas más saludables que satisfagan los impulsos de consumo y que no tengan los efectos negativos del cacao, como los productos fabricados con harina de algarrobas, con la que se hace chocolate en tableta, chocolatinas, bombones, galletas, bizcochos, yogures, batidos, polvo para poner en los desayunos, crema con avellanas y prácticamente todo lo que se hace con cacao se puede hacer también con harina de algarrobas, tanto comprado como hecho en casa.

Fig.3= Personas consumiendo chocolate.
 

En conclusión, el cacao no es un alimento inocente, sino que viene acompañado de importantes sustancias psicoactivas que suelen provocar adición, dependencia y tolerancia y, aunque tiene un síndrome de abstinencia más leve que otras drogas, hay que considerar que el impulso y la tendencia al consumo persiste en el tiempo en las personas que lo toman. Además, hay que tener en cuenta que a los niños se les ofrece con frecuencia alimentos que llevan cacao sin pensar que realmente se les están dando unas sustancias psicoactivas con efecto estimulante, algo que altera su comportamiento haciéndolos más irritables y nerviosos y predisponiéndoles a padecer enfermedades físicas.










.
Regreso al contenido