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La Manzanilla

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LA MANZANILLA


La Matricaria Chamomilla, Camomila o, simplemente, Manzanilla dulce es una de las plantas medicinales más utilizadas por la Humanidad a lo largo de toda su historia debido a su agradable olor y sabor y a sus buenas propiedades medicinales, especialmente en la regulación de los problemas digestivos, inflamaciones y úlceras. Su nombre significa “manzana de la tierra”, debido a su aroma similar y a su aspecto amarillento en la zona central de la flor.

Es una planta anual que puede llegar a tener hasta 15-60 cm de altura, con tallos rectos y ramificados. Sus flores tienen un centro amarillo y elevado rodeado de pétalos blancos y florecen a principios o mediados del verano emitiendo un intenso aroma que se debe a la presencia de aceites esenciales en las flores. Estos aceites le dan muchas de sus propiedades medicinales y curativas. Los campos floridos de manzanilla en verano le dan una especial belleza al paisaje donde crece.

Fig. 1: La Manzanilla.


La manzanilla se recolecta en verano, cuando el nivel de aceites esenciales y de principios activos es el mejor, y se atan las flores por sus tallos en ramilletes para después dejarlas secar a la sombra y a una temperatura suave. Hay que tener cuidado al hacer la recogida de la manzanilla para no arrancar la planta de forma que pueda florecer de nuevo al año siguiente. Después se guarda en recipientes secos y aislados del exterior para evitar que pierda sus propiedades. También se puede trocear y meter en bolsitas de papel para hacer infusiones posteriormente.

Los principales principios activos de las flores de manzanilla son las cumarinas, los flavonoides y los polifenoles, incluyendo apigenina, quercetina, patuletina, luteolina y dafnina.  Al consumo de la infusión de manzanilla se le atribuyen propiedades digestivas, antiinflamatorias, antiespasmódicas, antiinfecciosas, depurativas y un efecto sedante natural. Por eso se utiliza para mejorar la indigestión, los cólicos digestivos, las náuseas, la acidez, los gases, la gastritis, la ansiedad y en uso tópico sirve para el cuidado de la piel para aliviar irritaciones, eccemas, alergias y como ayuda en la cicatrización de heridas. También es útil para tratar inflamaciones oculares y para hacer enjuagues bucales.

La manzanilla se suele tomar en forma de infusión o de cocimiento, aunque también se puede poner sobre zonas del cuerpo en forma de emplastos. La infusión consiste en poner agua a hervir, y cuando llega al punto de ebullición se echa un puñado de flores o una bolsita por vaso y se deja reposar durante unos minutos antes de tomarla. La decocción se prepara de la misma manera, pero se mantienen las flores en el agua hirviendo durante tres minutos, después se filtra y se toma. Los emplastos se hacen preparando una decocción de manzanilla, después se filtra, se colocan las flores sobre un paño de algodón, se envuelven con él y se coloca sobre la piel de las zonas afectadas. Se pueden lavar los ojos y los párpados con el agua de la infusión de manzanilla una vez que esté a temperatura corporal.


Fig. 2: Infusión de manzanilla.


Es una de las plantas más difundidas a nivel mundial cuyo consumo es universal y fácil ya que se puede encontrar en la mayor parte de los bares, teterías y restaurantes. Se recomienda tomar una infusión de manzanilla habitualmente, al menos una vez al día, especialmente si se tienen problemas digestivos o para prevenirlos. Se puede tomar caliente o templada en invierno, otoño y primavera o fría en la época de calor. Y se puede tomar al natural o endulzarla según los gustos.








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