La Complementación entre la Hermana y el Hermano
GENEALOGIA HUMANA > LAS LEYES GENEALÓGICAS > AFINIDAD y COMPLEMENTACIÓN POR SEXO
- GENEALOGÍA –
- LAS LEYES GENEALÓGICAS: LA AFINIDAD Y LA COMPLEMENTACIÓN POR SEXO -
LA COMPLEMENTACIÓN ENTRE LA HERMANA Y EL HERMANO
Las variables o
factores que condicionan el carácter y la forma de ser de las personas tienen
mucho que ver con lo que condiciona y se aprende en la familia en los primeros
20 años de vida y lo que nos aporta la sociedad en la que vivimos en esos años
y a lo largo de toda la vida. Las influencias de los miembros de la familia son
siempre importantes, pero especialmente la de aquellos que están colocados en lugares
clave o los que tienen una gran importancia para la persona, como los padres, los
abuelos y los hermanos. Las Leyes Genealógicas nos orientan a la hora de saber
qué factores han sido más importantes en la formación del carácter de una
persona y cómo le va a ayudar o perjudicar en sus relaciones a lo largo de la vida.
Entre los hermanos suele
existir una tendencia natural hacia la rivalidad, ya que cada uno busca ocupar
los espacios y roles que los padres y otros familiares ponen a su disposición.
Las diferencias en el orden de nacimiento y el sexo influyen de forma decisiva
en la posición que cada uno asume dentro de la familia, así como en la manera
en que intenta obtener poder y beneficios del entorno familiar. En cambio,
cuando se trata de la relación entre una hermana y un hermano, la dinámica se complica
ya que hay que contrastar la rivalidad natural con la llamada Ley de la
Complementación por Sexo. Esta combinación puede mejorar notablemente la relación entre ambos si aprenden a manejarla con inteligencia y aprovechan
la oportunidad de complementarse, compartir aprendizajes y fortalecer sus
propias habilidades.
Fig.1= La complementación entre la hermana y el hermano.
Si la hermana es la mayor y el hermano es el segundo, es
muy probable que exista un conflicto condicionado por el orden de llegada y el
sexo y dependerá de si el padre se ha vinculado adecuadamente con esta hija o
si ha cometido el error de ignorarla y darle el lugar de su heredero al hijo en
el segundo lugar. En este caso la hermana debe intentar no proyectar sobre este hermano los errores del padre y tratar de ver en él un apoyo en lugar de un
rival. Una buena estrategia sería la de intentar hacer de segunda madre con su
hermano para establecer vínculos afectivos positivos entre ellos. Si tiene una
buena actitud con él, es muy probable hallen la forma de relacionarse adecuadamente
entre ellos.
Si la hermana es la mayor,
suele llevarse mejor con los hermanos que ocupan los lugares 3, 5, 7… en el
orden de nacimiento, que con aquellos de los lugares 4, 6, 8…, ya que los
nacidos en posiciones impares tienden a tener mayor afinidad entre sí, mientras
que las relaciones con los de las posiciones pares suelen ser más distantes. Si
la hermana es inteligente, puede mejorar su relación con los hermanos de las posiciones
pares fortaleciendo el vínculo con la madre, y acercarse más a los de
posiciones impares mediante una buena relación con el padre. En general, los
hermanos nacidos en posiciones impares suelen identificarse más con el modelo
paterno, mientras que los de posiciones pares tienden a seguir la influencia
materna.
Si la hermana es la segunda y
tiene un hermano en la primera posición, la relación suele ser de equilibrio y
respeto entre ellos dado que las influencias del padre y de la madre tienden a estar
en equilibrio genealógico. Si los padres tienen una buena relación es muy
probable que los hermanos la trasladen hacia las relaciones entre ellos mismos.
Esta hermana puede intentar
establecer vínculos afectivos con su hermano ayudándole a conocer a otras
mujeres y dándole consejos cuando sea necesario convirtiéndose así en una
compañera o amiga además de su hermana. Debe evitar también entrar en conflicto por los
lugares de poder ya que cada uno ocupa un buen lugar en la familia.
Fig.2= Esquema de las influencias de los padres sobre sus hijos en los lugares pares o impares.
Si la hermana
es la segunda y tiene a otra hermana mayor, la relación con los siguientes
hermanos puede ser buena si consigue establecer vínculos de complicidad entre
ellos en la época infantil a través de los juegos y, posteriormente, uniendo
fuerzas para conseguir objetivos comunes. El padre puede cometer de nuevo el
error de considerar que su primer hijo varón es su heredero y ningunear a las
hijas previas, pero esta hermana puede utilizar su especial vínculo con la madre
para gestionar mejor las relaciones con sus hermanos e intentar vincularse con
el padre para gestionar las relaciones con los hermanos varones en las
posiciones 3, 5, 7...
Si la hermana
es la pequeña y tiene hermanos varones delante es muy probable que estos
intenten hacer la función de protectores de ella y, por lo tanto, se establecerá
un buen vínculo entre ellos. Dependiendo de si esta hermana está en el lugar
par o impar del orden de llegada, la relación con esos hermanos varones será más
intensa o menor. La hermana pequeña puede utilizar su especial vínculo con la
madre para comunicarse mejor con los hermanos varones colocados en los lugares
2, 4, 6… y el vínculo con el padre para los de los lugares 3, 5, 7...
Aunque
la relación de la hermana con sus hermanos varones puede ser inicialmente
conflictiva puede mejorarse si intenta complementarse con ellos aprovechando
las circunstancias favorables que tenga. Si utiliza bien sus capacidades como
mujer podría ser una consejera estupenda para sus hermanos o también hacer la
función de una segunda madre y estrechar vínculos con sus hermanos pequeños. Ella
también puede aprovechar la experiencia y conocimientos de sus hermanos para
conocer mejor el mundo de los hombres y eso puede ayudarle a la futura relación
con amigos, parejas y compañeros de trabajo.
Fig.3= Relaciones entre mujeres y hombres.
.