Sobre la Educación Integral
EDUCACION INTEGRAL
- EDUCACIÓN INTEGRAL –
- EDUCACIÓN INTEGRAL -
SOBRE LA EDUCACIÓN INTEGRAL
La Educación Integral es un proceso educativo que engloba todos los aspectos esenciales del desarrollo de un ser humano desde el inicio de su vida e incluso en los periodos previos a su concepción mediante la preparación previa de los padres y de la familia o el grupo social que lo va a acoger. En el proceso educativo integral se ve al ser humano como una unidad en la que están comprendidas sus facetas física, emocional, mental y social. Este enfoque educativo no se limita únicamente a la transmisión de conocimientos académicos, sino que va mucho más allá, buscando formar personas completas, autónomas, equilibradas, conscientes de sí mismas y del mundo que les rodea, que saben resolver sus conflictos en el ámbito familiar, profesional y de amigos a través del diálogo y la negociación, que tienen un proyecto de vida satisfactorio y que manejan adecuadamente sus propias emociones y reconocen las de los demás.
Este proceso educativo se divide, de manera general, en varias etapas: la de la preconcepción, el periodo del embarazo, el momento del parto, el periodo de la lactancia, la infancia, la preadolescencia, la adolescencia y la primera juventud. Pero de una manera más práctica se puede dividir todo el proceso de Educación Integral en las fases marcadas por la edad de la persona, de forma que estaría la fase anterior a su llegada, el periodo de embarazo-parto-lactancia, el periodo de 0 a 3 años, el de 3 a 6 años, el de 6 a 12 años y el de 12 a 18 años, aunque también se podría añadir una última etapa que correspondería a la educación del ser humano adulto a partir de los 18 años y que sería considerada como la educación continuada de una persona a partir de esa edad.
Fig.1= La llegada de un bebé.
El proceso empieza observando la educación y formación personal que han tenido los futuros padres que van a empezar la aventura de criar a sus hijos y se inicia conscientemente desde el mismo momento de la concepción, pero el detonante más realista es cuando se hace la confirmación del embarazo. Es habitual que a partir de ahí los padres empiecen ya a verse metidos en la realidad del proceso de paternidad, aunque con las precauciones iniciales normales, dado que los cuatro primeros meses del embarazo implican siempre un cierto riesgo de que el embrión no salga adelante. Durante el embarazo, el entorno afectivo, nutricional y vivencial de los padres, pero especialmente el de la madre, influye de manera clara y decisiva en el desarrollo físico y emocional del hijo y continúa a lo largo de la infancia, la niñez y la adolescencia, acompañándole y facilitando el desarrollo adecuado del largo proceso del crecimiento de su hijo en cada etapa, aportándole cuidados, herramientas, valores y experiencias que le ayuden a construirse a sí mismo de manera progresiva y sólida, hasta alcanzar la juventud.
El objetivo central de la Educación Integral es formar personas autónomas, capaces de valerse por sí mismas con plena responsabilidad y libertad, que hayan desarrollado un proyecto de vida propio, significativo y satisfactorio, alineado con sus valores, talentos y aspiraciones personales de forma que sean personas que no solo sepan quiénes son, sino también hacia dónde se dirigen y por qué. Además, la Educación Integral prepara a las personas para afrontar los conflictos que se van presentando en la vida en sociedad, en el ámbito familiar, en el profesional, en el círculo de amistades o en las relaciones sociales, dándoles unas herramientas que sean eficaces, como el diálogo constructivo, la escucha activa y la negociación pacífica. Este modelo educativo pone especial énfasis en el desarrollo de la Inteligencia Emocional, para que cada persona pueda reconocer, comprender y gestionar sus propias emociones al tiempo que desarrolla una buena capacidad de ponerse en el lugar de los demás para poder conectar con sus sentimientos y sus necesidades, de forma que surjan relaciones más sanas, justas y cercanas.
En este proceso están implicadas muchas otras personas además de los padres, pero principalmente los educadores que se van a hacer cargo de esos hijos en los periodos en los que sus padres están realizando otras actividades laborales o sociales. La educación no es una tarea fácil de realizar ya que los padres no suelen tener una formación previa antes de tener a los hijos y muchas veces se encuentran con situaciones que les desbordan y que ponen a prueba su capacidad para resolver los conflictos que surgen con los hijos, pero hay que tener en cuenta que el proceso de educación y de crianza también obliga a los padres a hacer su propio proceso de evolución y adaptación a los cambios que surgen en cada etapa. Por eso se dice que los padres influyen sobre los hijos, pero también que éstos les cambian de manera definitiva a lo largo del tiempo.
Fig.2= Entornos educativos.
Los padres crecen y aprenden de los hijos mientras los educan, ya que ellos reflejan como la imagen de un espejo lo que viven con los padres, de forma que se puede ver a través de ellos si el proyecto educativo va por el buen camino o no y si las enseñanzas que se les pretenden transmitir, ellos las van absorbiendo e integrando en su forma de ser y de actuar. Los profesionales y educadores que complementan el trabajo de los padres también necesitan utilizar un método adecuado de trabajo y realizarlo a través de la interacción directa con ellos, lo que puede generar ciertos conflictos a la hora de comunicarse entre ambos, y así conseguir un buen resultado en la evolución de los niños, adolescentes y jóvenes. Estos profesionales también van aprendiendo, a través del contacto con los padres y sus hijos, a desarrollar un buen proyecto personal de vida y de gestión emocional.
La Educación Integral pretende dar las herramientas y generar las estrategias adecuadas para conseguir que todo el proceso educativo, desde el nacimiento hasta la juventud, se desarrolle de la mejor manera posible teniendo siempre en cuenta los factores personales, tanto de los hijos, de los padres y de los propios educadores que van a trabajar en conjunto para conseguir los mejores resultados. La adecuada formación y aplicación de la experiencia de todos será muy importante para conseguir estos objetivos.
Fig.3= El trabajo en equipo ayuda a mejorar la Educación
Integral.
.