Vaya al Contenido

El Tercer Hijo - UNA VIDA INTEGRAL

Saltar menú
Saltar menú

El Tercer Hijo

GENEALOGIA HUMANA > LAS LEYES GENEALÓGICAS > EL ORDEN DE LLEGADA
- GENEALOGÍA –
- LAS LEYES GENEALÓGICAS: EL ORDEN DE LLEGADA -

EL TERCER HIJO


La llegada del tercer hijo crea una situación nueva en la familia, ya que al principio había al menos dos adultos ocupándose de un solo niño, después un reparto de los dos hijos entre los dos adultos y ahora se complica la situación para ver quién se ocupa de las necesidades de cada uno de los tres hijos. Es un cambio importante para los padres, pero también para los hijos, especialmente para el segundo, que pierde su categoría de ser “el hijo pequeño” y se convierte en “el de en medio”.

La ventaja es que el tercer hijo llega a una familia que ya está acostumbrada a criar hijos y que ya conoce cómo resolver las necesidades de cada uno de ellos. Además, ese tercer hijo tiene a dos hermanos mayores que pueden ayudar en el cuidado o vigilancia del más pequeño. Como es natural, la madre dedicara la mayor parte de su tiempo al nuevo bebé, a alimentarle y a cubrir sus necesidades, y dejará a los otros dos hijos que se organicen con el padre o con otros miembros de la familia.

Este nuevo hijo ocupa inmediatamente la posición del hijo pequeño y si no hay nuevos hijos la mantendrá para siempre. El segundo hijo, sin embargo, vivirá la experiencia del príncipe o la princesa destronados, la misma que ya vivió el primer hijo cuando llegó él y tendrá que buscar la manera de canalizar su sufrimiento para no recibir regañinas y seguir obteniendo la atención que pueda de los padres, que en este momento estará bastante repartida entre los tres hijos.  

Fig.1= El tercer hijo.


El embarazo del tercer hijo suele ser más duro de llevar para la madre que los dos anteriores, porque tiene que atender también las necesidades de dos hijos previos, además de procurar llevar bien todo el embarazo. Como en los dos anteriores embarazos, el proceso puede no llegar a término o sufrir los percances típicos de un embarazo en una casa con más niños, como infecciones, contagios, dolor lumbar, insomnio o cansancio. En la etapa de bebé la madre tendrá que dedicar mucho más tiempo al recién llegado y los otros dos tendrán que intentar que la madre les dedique un tiempo, que será habitualmente escaso.

El tercer hijo encuentra una pareja habituada a criar hijos y llevar más el ritmo de los niños que el de ellos mismos, pero también con cansancio acumulado por las crianzas previas y acostumbrados a tener poco tiempo para ellos mismos, por lo que las crisis de pareja serán menos frecuentes que con la llegada del primero o del segundo. Con mucha frecuencia, si hay otros miembros de la familia que han ayudado previamente, podrán facilitar a la pareja el apoyo necesario para gestionar a los tres hijos.

Los dos hijos previos pueden haber desarrollado una relación de compañeros de juegos, una rivalidad con enfrentamientos o puede que se ignoren y busquen sus propias relaciones con amigos o compañeros de clase, pero cuando el pequeño va creciendo va a buscar la complicidad de uno o de los dos hermanos, lo que puede hacer que alguno se quede descolgado de los juegos o de la relación. El hijo mayor puede tender apartarse de los pequeños lo que da la posibilidad al segundo de establecer con el tercero una relación de compañeros de juegos y ejercer de hermano mayor con él.

Si los hijos son del mismo sexo pueden establecer un plan de relación más cercano entre ellos, no exento de rivalidades y de luchas por ocupar espacio frente a los padres, pero si dos son de un sexo y el tercero de otro, los del mismo sexo suelen tender a tener una relación más cercana, que es probable que dure toda la vida, y eso puede hacer que el otro quede aislado de la relación entre los hermanos.

Fig.2= 3 hermanos.
 

La llegada del tercer hijo ofrece ocho posibilidades distintas dependiendo del sexo de los dos primeros y de la tendencia par e impar en el orden de llegada, dado que los que están en el lugar impar, el primero y el tercero, tenderán acoger las influencias del lado del padre y el segundo los del lado de la madre. La herencia en tercera generación también puede generar problemas si hay rivalidad entre los hermanos por coger la influencia de algún abuelo.

Si el primero es un chico, la segunda es una chica y el tercero es un chico, se entiende que tendrán el orden genealógico más favorable y las influencias más probables en la personalidad de los hijos serían: la del primer hijo, el abuelo paterno y el apoyo del padre, la de la segunda hija, la herencia de la abuela materna y el apoyo de madre y la del tercer hijo, una influencia del abuelo materno y el apoyo de la madre.

Si el primero es un chico, la segunda es una chica y la tercera también es una chica, el primero tendría la influencia del abuelo paterno y el apoyo del padre, la segunda la influencia de la abuela materna y el apoyo de la madre y la tercera rivalizaría con la segunda por la influencia de la abuela materna y el apoyo de la madre o buscaría la influencia de la abuela paterna y el apoyo de la madre por ser la pequeña.

Si el primero es un chico, el segundo también es un chico y la tercera es una chica, el primero tendría la influencia del abuelo paterno y el apoyo del padre, el segundo cogería la influencia del abuelo materno y la función de protector de la madre y la tercera podría optar a coger la influencia de la abuela paterna o de la abuela materna y el apoyo de la madre.

Si los tres son chicos, el primero tendría la influencia del abuelo paterno y el apoyo del padre, el segundo tendrá la influencia del abuelo materno, le tocará ser el defensor de la madre y buscará su apoyo y el tercero rivalizaría con el segundo para obtener la influencia del abuelo materno y el apoyo de la madre o buscar la influencia de otro hombre importante en la familia, como un tío o un primo. La relación entre los hermanos puede ser cercana o de continuo conflicto y rivalidad, siendo muy probable que el segundo se quede descolgado de la relación entre el primero y el tercero.

Fig.3= Primeras 4 situaciones.
 

Si la primera es una chica, la segunda otra chica, y el tercero es un chico, la primera buscaría el apoyo de la madre inicialmente y la influencia de su abuela paterna, y posteriormente buscaría el apoyo del padre, convirtiéndose en su defensora y fiscalizadora para que se porte con ella como el mejor padre, y eso puede provocarle problemas con la madre cuando sea adulta. La segunda buscaría la influencia de la abuela materna y el apoyo de la madre, y el tercero, trataría de atraer la atención del abuelo paterno, del abuelo materno y del padre, además de asegurarse el apoyo de la madre.

Si las tres son chicas, la primera haría lo mismo que en el caso anterior, la segunda también y la tercera, intentaría ganarse el apoyo de la abuela materna y de la madre o buscaría a otra mujer con influencia en la familia, como a una tía o una prima. La relación entre las hermanas puede ser cercana o de continuo conflicto y rivalidad. La segunda tendrá un mejor lugar que la primera y la tercera.

Si la primera es una chica, el segundo es un chico y el tercero otro chico, a la primera le ocurrirá lo mismo que en las dos situaciones anteriores. El segundo chico intentará tener la influencia del abuelo materno, le tocará ser el defensor de la madre y buscará su apoyo, y el tercer chico intentará tener la influencia del abuelo paterno, del abuelo materno y el favor del padre, además de ocupar un lugar importante con la madre.

Si la primera es una chica, el segundo es un chico y la tercera es una chica, a la primera le ocurrirá lo mismo que en las tres situaciones anteriores y el segundo chico hará lo mismo que en la situación previa, pero la última chica intentará coger la influencia de la abuela materna y ocupar un lugar importante con la madre. Es muy probable que rivalice con la primera hija y que eso les genere un conflicto a tres con la madre. El padre intentará que su hijo segundo sea su heredero, pero a éste le costará mucho seguir los pasos y la influencia del padre.

Fig.4= Segundas 4 situaciones.
 

La Genealogía es una disciplina compleja y lo que se ha expuesto son las tendencias naturales, pero hay que valorar cada una de las familias, sus distintas variables y sus circunstancias particulares para ver cómo van a influir estas circunstancias en la personalidad de los hijos, según el orden de llegada, el sexo, la herencia en tercera generación, la tendencia par-impar y las otras influencias posibles. Por eso, lo que se ha expuesto son tendencias y no condicionantes infalibles. Para investigar mejor las influencias en el inconsciente de los hijos, el necesario pedir ayuda a una persona con experiencia en el estudio genealógico.








.
Regreso al contenido