La Preocupación y la Enfermedad
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LA PREOCUPACIÓN Y LA ENFERMEDAD
Las emociones negativas representan un gran problema para mantener la salud de un ser humano ya que consumen mucha energía que es necesaria para que funcionen sus sistemas corporales. Como además se retroalimentan dando vueltas en un círculo vicioso que se trasforma en un tornillo sin fin, cada vuelta empeora la situación previa, por lo que si la persona no consigue salir de las emociones negativas acabará perdiendo grandes cantidades de su energía vital que le provocarán finalmente el mal funcionamiento de sus sistemas y la enfermedad como consecuencia.
Igual que se ha hecho con las emociones positivas, utilizaremos la metodología de la Medicina Tradicional China (MTC) para investigar las influencias que generan las emociones negativas en nuestro sistema corporal. Según este método de análisis, sólo existen cinco emociones negativas puras y cinco positivas que se relacionan directamente con los sistemas corporales correspondientes y sus funciones, de manera que podemos ver en qué zona del organismo afectará cada una de las emociones negativas. Sólo hay que advertir que en el sistema de estudio de la MTC las funciones de los órganos y sistemas no se corresponden exactamente con las que se le adjudican a esos órganos en la Medicina Alopática Occidental (MAO).
Fig. 1: Relación de las emociones con las funciones del organismo según la MTC.
Siguiendo la metodología de la MTC, la Preocupación
va a alterar y a perjudicar las funciones del movimiento “Tierra”, es decir,
las del bazo, del páncreas y del estómago, sin olvidar que estamos
hablando en términos de la MTC y las funciones no se corresponden exactamente a
las descritas por la MAO. La pérdida de energía y de vitalidad
que va a provocar la Preocupación va a dificultar la función de la digestión de los alimentos, de la
extracción de los nutrientes y de su energía vital, empeorar la función del
sistema de defensas, alterar el control del nivel de azúcar en sangre y disminuir la reserva de sangre cuando sea necesario aportarla al sistema sanguíneo.
Según la Medicina Tradicional China también
dificulta la formación de la sangre y
de sus componentes, facilita la aparición de sangrados y de hemorragias, altera
la nutrición de los músculos y empeora su función, complica la llegada de los
nutrientes hacia los tejidos y permite la caída de los órganos.
En el terreno emocional, la Preocupación va
a ayudar a disminuir la capacidad de aceptar lo que nos ocurre en la vida y activa
el pensamiento recurrente. Complica
la relación social, induce a la introversión, a la pérdida del buen humor, de
la tolerancia y de la conciliación con otras personas. Aumenta la fatiga mental
y abre el paso a las obsesiones.
Fig. 2: Acción de la Preocupación sobre el bazo, el páncreas y el estómago.
A modo de ejemplo, se puede decir que una persona con Preocupación podría ayudar a generar las siguientes enfermedades:
- Digestivo: inapetencia, náuseas, ardor de estómago, dolor e hinchazón de estómago, hipo, malas digestiones, fermentaciones, aires, diarreas.
- Circulatorio: arterioesclerosis, trombosis, pesadez de piernas, varices, arteritis, edemas, celulitis.
- Respiratorio: faringitis, rinitis, sinusitis, bronquitis, tos con flema abundante, asma mucoso.
- Piel: eczema húmedo, micosis.
- Otros: cansancio, obesidad importante, diabetes, infecciones de repetición, reglas escasas o irregulares, debilidad muscular, depresión, esterilidad, frialdad de extremidades, parásitos intestinales.
Hay que dejar claro que un ser humano es un organismo muy complejo y las razones y variables por la que está sano o enfermo son múltiples. En este caso, sólo se muestra, a modo de ejemplo, lo que puede favorecer en su salud a una persona si no gestiona adecuadamente sus emociones negativas y, en concreto la Preocupación, de forma que no pueda generar adecuadamente y derrochar una energía vital que le facilitará la llegada de la enfermedad.
La Preocupación es una emoción muy perjudicial para el Ciclo de Vuelta hacia la Identidad y, por lo tanto, una de las emociones más dañinas cuando surgen conflictos o problemas. Con la Preocupación no se puede poner en marcha el proceso de cambios que nos permite recuperar nuestro equilibrio.
Fig. 3: Persona afectada por la Preocupación.
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