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La Herencia de la Abuela Materna - UNA VIDA INTEGRAL

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La Herencia de la Abuela Materna

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- LAS LEYES GENEALÓGICAS: LA HERENCIA EN TERCERA GENERACIÓN -

LA HERENCIA DE LA ABUELA MATERNA


Si analizamos la Ley de la Herencia en la Tercera Generación, observamos que la abuela materna suele ejercer una mayor influencia sobre las nietas que ocupan las posiciones 2, 4, 6, 8… según el orden de nacimiento. La intensidad de esta influencia dependerá, en gran parte, del lugar que el hijo o la hija de la abuela, es decir, el padre o la madre de las nietas, ocupe dentro de su propia familia de origen. Además, el grado de prestigio o relevancia que esa madre haya tenido en su familia, así como la calidad de la relación con su hijo o hija, también serán factores determinantes en la transmisión de dicha influencia.

Cuando las familias tienen solo uno o dos hijos, resulta mucho más sencillo analizar la influencia familiar que en aquellas con numerosos descendientes. Esto se debe a que, dependiendo del orden de nacimiento, la herencia puede recaer en una u otra de las nietas. De manera general, se puede afirmar que la abuela materna suele ejercer una influencia sobre alguna de sus nietas, igual que el abuelo materno tiende a influir en alguno de los nietos varones. Sin embargo, esta influencia puede diluirse si la relación con la abuela no ha sido buena o si no ha tenido nietas.

Fig.1= La influencia de abuela materna.
 

Cuando la nieta ocupa el lugar de la segunda hija y su madre también fue la segunda hija, la transmisión genealógica desde la abuela materna hacia ella adquiere un carácter especialmente directo y relevante. En este escenario, la nieta puede verse favorecida por la relación positiva que su madre haya tenido con la abuela, aspirando a parecerse a ella y a ganarse su atención. Sin embargo, si la relación entre madre e hija ha sido problemática, a la nieta le costará más encontrar su lugar dentro del núcleo familiar. En el caso de que la primogénita también sea una niña, es posible que surjan rivalidades entre ambas hermanas. Aun así, lo más común es que cada una tienda a identificarse con la herencia de la abuela materna o paterna, según el puesto que ocupe en el orden de llegada.

Si la nieta ocupa el cuarto lugar y el segundo lugar corresponde a un varón, la herencia de la abuela materna tendrá un gran valor para esta nieta, similar al que habría recibido si hubiese estado en la segunda posición. En caso de que la primera en nacer también sea una chica, es muy probable que surja un conflicto entre estas dos hermanas. La posibilidad de que la cuarta nieta alcance un papel relevante dependerá, en gran medida, de la relación que la primogénita haya mantenido con su padre.

Si la nieta es la cuarta y delante de ella hay tres chicos, podrá optar a heredar de la abuela materna y/o de la abuela paterna, especialmente si no hay más hijos. Si la nieta es la cuarta, el primero es un chico, el segundo es un chico y la tercera es una chica, podrá haber un buen reparto de las herencias ya que la tercera tenderá a coger la herencia de la abuela paterna y la cuarta la herencia de la abuela materna. Si la nieta es la cuarta y delante ya hay tres chicas, tendrá tendencia a tener conflicto con la segunda, pero no con la primera y tercera, salvo que no haya más hijos y la tercera quiera también optar a coger la herencia de la abuela materna.

Fig.2= La herencia de la abuela materna sobre las nietas en lugares pares.
 

Si la nieta ocupa el sexto lugar y no hay otras chicas antes que ella, heredará tanto de la abuela materna como de la paterna, y además gozará de una posición privilegiada con su madre y su padre. Sin embargo, es posible que deba enfrentarse a la competencia de alguno de sus hermanos, especialmente de aquel que haya tenido dificultades para encontrar su propio espacio y que, en su intento de mejorar su situación con los padres, busque dominarla o generar conflictos para arrebatarle parte de sus privilegios.

Si la nieta ocupa el sexto lugar y tiene una hermana en la cuarta posición, es muy probable que deba competir con ella para acceder a una herencia, especialmente si existe otra hermana en el segundo lugar. Si le resulta complicado obtener la herencia de la abuela materna o paterna, es posible que busque el apoyo de otra figura femenina importante en la familia, como una tía abuela o una tía directa, para seguir su ejemplo. También podría intentar aliarse con alguna hermana mayor y tomarla como referencia.

Fig.3= Algunas posibles influencias de la abuela materna.
 

Como puede observarse, los conflictos tienden a ser más frecuentes cuando la hija llega y el lugar de la abuela materna ya ha sido asignado a alguna de sus hermanas. Esto ocurre especialmente en familias numerosas, donde resulta complicado determinar qué influencia han heredado previamente las hermanas. En cualquier caso, identificar con precisión el origen de la herencia de cada hija, y en particular la proveniente de la abuela materna, exige contar con sólidos conocimientos de Genealogía y una experiencia práctica en el tema.








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