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Sobre la Afinidad y la Complementación por Sexo - UNA VIDA INTEGRAL

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Sobre la Afinidad y la Complementación por Sexo

GENEALOGIA HUMANA > LAS LEYES GENEALÓGICAS > AFINIDAD y COMPLEMENTACIÓN POR SEXO
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- LAS LEYES GENEALÓGICAS: LA AFINIDAD Y LA COMPLEMENTACIÓN POR SEXO -

SOBRE LA AFINIDAD Y COMPLEMENTACIÓN POR SEXO


La humana es una especie sexuada compuesta por dos sexos genéticos, el masculino y el femenino, que le dan a cada uno de ellos unas características especiales en cuanto a sus componentes físicos, emocionales y mentales y les hacen diferentes entre sí y a la vez complementarios en cuanto a su comportamiento personal y cuando interaccionan entre ellos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el efecto de las hormonas, de fármacos, de la alimentación y de otros factores internos o externo como los familiares o los sociales durante el embarazo o en la primera década de la vida, pueden cambiar la evolución de las personas y su comportamiento.

La afinidad por sexo es muy importante en todas las especies que necesitan la presencia de un macho y de una hembra para que sea posible la reproducción de manera natural. El Sistema Inconsciente de la especie humana tiene un impulso instintivo para la búsqueda de la unión entre los dos miembros de la especie y que eso facilite su reproducción y el mantenimiento a lo largo del tiempo, ya que si esto no ocurre se inicia un proceso de extinción en todas las especies con diferenciación sexual. Pero también es muy importante apoyarse entre similares para hacer que la especie tenga más probabilidades de salir adelante, especialmente en una especie compleja como la humana en la que, además, el proceso de conseguir que haya una nueva generación es muy largo en el tiempo hasta conseguir que un niño llegue a la edad adulta.

Fig.1= La Afinidad por sexo.
 

En Genealogía, la Ley de la Afinidad por Sexo dice que las personas que tienen el mismo sexo y, por lo tanto, muchas características similares en su estructura física, emocional y mental, tienen la tendencia a juntarse, a participar en actividades similares, a entenderse mejor y a colaborar entre ellas. Las personas que por diferentes motivos han adquirido comportamientos diferentes a su sexo genético, tienen también la misma tendencia a juntarse con las personas de ese sexo y a interaccionar y entenderse bien con ellas. La Ley de Complementación por Sexo dice que las personas de diferente sexo tienden a buscarse para complementarse, aprender y reproducirse.

Aunque en Genealogía esta ley es muy importante, hay que resaltar que suele estar muy condicionada por otras leyes genealógicas como la Ley del Orden de Llegada de los hijos, la Ley de la Herencia en Tercera Generación o la Ley de la Tendencia Par o Impar. Por ejemplo, según esta ley, la madre tendería a llevarse bien con su hija colocada en el primer lugar, pero es muy probable que esta hija tienda a dar preferencia a la Ley del Orden de Llegada y que tienda a relacionarse preferentemente con el padre a lo largo de su vida, aunque en ciertos momentos se sientan más cerca como consecuencia de esta afinidad.

La mayor parte de los hombres tienden a buscarse entre ellos en la primera, segunda, tercera y siguientes décadas de la vida para tener todo tipo de interacciones tanto familiares como sociales, y a la mayor parte de las mujeres les ocurre exactamente lo mismo. Esto es especialmente evidente en la época de los grandes cambios de la adolescencia, aunque el impulso inconsciente de reproducirse puede activar la atracción sexual en la adolescencia y la juventud y hacer que la afinidad por sexo quede en segundo plano con la intención de tener más posibilidades de obtener una pareja, tener hijos y hacer planes de futuro.

Fig.2= Complementación por sexo.
 

Los estudios científicos sobre la estructura del cerebro masculino y el femenino han dejado claro que es más fácil la comunicación y el entendimiento entre las personas que tienen cerebros similares y fabrican neurotransmisores equivalentes en momentos concretos. También es más fácil que se entiendan y se junten las personas que tienen una cantidad y un tipo hormonal parecido, masculino o femenino, en las diferentes etapas de su evolución. Un ejemplo también que lo refuerza es que cuando dos o más mujeres se juntan y conviven durante largos periodos de tiempo es muy probable que acaben teniendo los ciclos menstruales en el mismo momento, aunque inicialmente pudieran tenerlos en diferentes días del mes.

La afinidad y la complementación por sexo se explican por un complejo entramado de factores y variables tanto físicas como emocionales y mentales, aunque prevalecen de forma muy evidente la presencia dominante de hormonas masculinas o femeninas en la persona durante largos periodos, especialmente en los momentos del desarrollo físico. Otro factor muy importante es la educación en la familia y en la sociedad en la que crece la persona. También influyen los factores culturales y las creencias religiosas en los periodos de formación de la personalidad y el carácter.

Se ha comprobado también con muchos estudios científicos y por experiencias observadas a lo largo de los años, que los hombres tienen una tendencia más visual y las mujeres más auditiva y que los hombres tienen habitualmente más fuerza física y las mujeres mejores habilidades emocionales y sociales. Otros factores que han sido comprobados son la tendencia a tener, en general, una mayor confianza en las personas del mismo sexo, el estado de ánimo que se comparte más fácilmente con las personas del mismo sexo y la conexión física o emocional al realizar ciertas actividades.

Fig.3= Acción de las hormonas sexuales en el hombre y en la mujer.
 
En conclusión, la Ley de Afinidad por Sexo en Genealogía no expresa más que la natural tendencia de los seres humanos a juntarse por los factores marcados principalmente por el sexo, la fabricación de hormonas sexuales similares, la estructura cerebral y la fabricación de neurotransmisores y los condicionantes familiares o sociales del entorno donde crece y se forma una persona, y estudia la forma en que las personas del mismo sexo se relacionan y cómo esto les condiciona en su forma de actuar, su carácter, su personalidad, sus conflictos o sus habilidades para tener éxito en la vida. Igualmente, la Ley de Complementación por sexo habla de la natural atracción física, emocional y mental de los sexos complementarios.








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