El Orégano
LO QUE NOS GUSTA > PLANTAS > PLANTAS MEDICINALES
- LO QUE NOS GUSTA –
- LAS PLANTAS: LAS PLANTAS MEDICINALES -
EL ORÉGANO
El orégano es una de las hierbas aromáticas más utilizadas en el
mundo, presente tanto en la gastronomía cotidiana como en la medicina
tradicional desde hace milenios. Su nombre científico, Origanum vulgare,
proviene del griego “oros”, que significa montaña, y “ganos”,
traducido como alegría o esplendor, lo que se traduce comúnmente
como “la alegría de la montaña”. Su valor como planta útil y apreciada ha quedado reflejado en el dicho popular "No creas tú que todo el monte es orégano". Más allá de su papel como condimento, asociado
popularmente a la pizza y la cocina italiana, el orégano concentra una notable
variedad de compuestos bioactivos como el carvacrol, timol, ácido rosmarínico,
flavonoides y ácidos fenólicos, que explican su extenso uso como remedio
natural a lo largo de la historia, desde las civilizaciones griega, romana y
egipcia hasta la fitoterapia contemporánea.
El orégano es una planta perenne de tallo erguido, a menudo de
color rojo, que se ramifica en su parte superior. Sus hojas son ovaladas,
pequeñas, de 2 a 4 cm, opuestas y desprenden un intenso aroma característico al
ser frotadas, producto de las glándulas presentes en su superficie. Sus flores,
de color rosado o blanquecino, se agrupan en pequeñas espigas que forman
panículas protegidas. El fruto tiene cuatro partes que contienen las semillas.
Florece principalmente en verano, y tanto las hojas como las flores son las
partes utilizadas con fines culinarios y medicinales. El orégano es una planta
vivaz que, una vez establecida, puede producir hojas y flores durante varios
años para su uso.
Fig.
1: La planta del orégano.
Bajo el nombre común de
“orégano” se agrupan distintas especies del género Origanum, además de
otras plantas no emparentadas que reciben el mismo nombre popular en distintas
regiones. Está el orégano común, origanum vulgare, el más extendido en
Europa y la cuenca mediterránea, resistente a las heladas y muy aromático; el orégano
griego, origanum vulgare hirtum, considerado uno de los de mayor calidad
aromática y mayor contenido de aceite esencial; el orégano de Turquía y Creta, origanum
onites, con un olor excelente, cultivado en Asia occidental y el
Mediterráneo oriental; la mejorana, origanum majorana, especie
emparentada, de sabor más suave y dulce, originaria de Asia; y el orégano
mejicano, lippia, que pertenece a la familia de las verbenas, pero tiene
un aroma similar y sabor algo picante.
Al tratarse de
una especia consumida en pequeñas cantidades, su aporte nutricional real en la
dieta diaria es reducido; su valor radica principalmente en los compuestos
bioactivos que aporta y no en su contribución calórica o de macronutrientes. Contiene
vegetal Fibra vegetal en un 40% y también aporta calcio,
hierro, magnesio, vitamina K, A, C, E, B1, B2, B3, B6. El valor del orégano, tanto en uso culinario como medicinal,
radica en su riqueza en compuestos bioactivos, como el aceite esencial,
compuestos fenólicos y también algunos lípidos. Contiene Carvacrol, con efecto antimicrobiano, antioxidante y antifúngico; Timol
que es antiséptico y antioxidante; Ácido rosmarínico con efecto antiinflamatorio
y antioxidante; Ácido ursólico al que se le atribuye un potencial anticanceroso;
Ácido oleanólico que es protector del hígado y antioxidante; y Flavonoides con
efecto antioxidante y una acción protectora de las células.
Numerosos estudios han evaluado
las propiedades del orégano y de su aceite esencial. Se destaca su actividad
antioxidante gracias al carvacrol, el timol y los flavonoides que ayudan a
neutralizar los radicales libres y a reducir el estrés oxidativo de las células
del organismo, un factor implicado en el envejecimiento celular y en el
desarrollo de diversas enfermedades crónicas. Es también muy importante su capacidad
para inhibir el crecimiento de bacterias y de hongos, lo que ayuda a vencer las infecciones y la conservación
natural de los alimentos. Los flavonoides y ácidos fenólicos del orégano
contribuyen a modular la respuesta inflamatoria, con un el alivio de molestias
articulares y musculares, así como en procesos inflamatorios leves de las vías
respiratorias. De forma tradicional, el orégano se ha empleado como digestivo,
ya que estimula la producción de jugos gástricos y puede ayudar a aliviar
flatulencias, espasmos e indigestión leve. Gracias a sus propiedades
antisépticas y expectorantes, el orégano se utiliza tradicionalmente en
infusiones para aliviar síntomas de resfriados, congestión nasal, bronquitis y faringitis.
Utilizado como enjuague o gárgaras, se le atribuyen beneficios para el dolor de
garganta y las molestias bucales.
Fig. 2: Uso culinario y medicinal.
Su principal uso es el culinario,
ya que el orégano es un condimento fundamental en la gastronomía mediterránea,
mexicana y de numerosas cocinas del mundo. Se emplea fresco o seco para
aromatizar salsas de tomate, pizzas, carnes, pescados, legumbres, quesos,
aderezos y adobos. El secado concentra su aroma, por lo que la hierba seca
suele ser más intensa que la fresca. También es importante su uso medicinal en
forma de infusión, aceite esencial, cápsulas, concentrados y enjuagues. La Infusión
o té de orégano se usa para las molestias digestivas, respiratorias y como calmante
moderado. El Aceite esencial se utiliza en aromaterapia y, diluido en un aceite
portador como el de almendras, se aplica de forma tópica para el alivio de
dolores musculares y articulares. Las Cápsulas y extractos concentrados se emplean
como complemento con fines antioxidantes y antimicrobianos. Las Gárgaras y
enjuagues sirven para aliviar las molestias de la boca y de la garganta. Algunas
variedades de orégano se usan también con fines ornamentales en jardinería,
aprovechando sus hojas decorativas, sus bonitas flores y su agradable aroma.
El orégano una especia muy
valorada en su uso cotidiano para dar un agradable aroma a muchos platos, pero
también es una planta con una larga tradición de uso medicinal, respaldada en
las últimas décadas por un creciente número de estudios científicos que
confirman sus propiedades antioxidantes, antimicrobianas, antiinflamatorias y
digestivas. Su belleza como planta
ornamental y también en su hábitat natural o en el lugar de cultivo la
convierten en una planta realmente útil para los seres humanos, no solamente
para mejorar el sabor de las comidas sino también para ayudar a mantener la
salud.
.