
El sistema nervioso del ser humano es una red de comunicación y control del cuerpo que maneja y coordina todas sus funciones. Tiene dos partes, el sistema nervioso Central y el Periférico. En el central está el cerebro, el cerebelo, el tronco del encéfalo y la médula espinal. El Periférico está formado también por dos partes: el Somático y el Autónomo, y este además tiene dos componentes, el Simpático y el Parasimpático.

El sistema de la piel y los anejos es el órgano más extenso del cuerpo y es una barrera biológica que nos protege del mundo exterior, regula la temperatura, fabrica vitamina D, ayuda a la depuración corporal, expresa emociones, es el órgano del tacto, tiene una función inmunológica muy importante y es una reserva de sangre. Está formada por la piel, el pelo, el vello, las uñas, las glándulas sebáceas y las glándulas del sudor.
El sistema urinario sirve para producir, transportar, almacenar y expulsar la orina y de esta forma se eliminan los desechos de la sangre y se mantiene el equilibrio de los líquidos y las sales del cuerpo. Tiene dos riñones, dos uréteres, la vejiga de la orina y la uretra. Elimina sustancias importantes como la urea, la creatinina y el ácido úrico y también regula el agua corporal los iones como el sodio y el potasio. También fabrica renina para regular la tensión arterial y eritropoyetina para la formación de glóbulos rojos. Muy importante para los huesos y los músculos.
Las glándulas que producen las hormonas forman el sistema endocrino de un ser humano y es fundamental para la vida. Está formado por el hipotálamo, la hipófisis, la pineal, el timo, las tiroides, las paratiroides, las suprarrenales, el páncreas endocrino y las glándulas sexuales o gónadas. Fabrican muchas hormonas que actúan en casi todas las funciones corporales, pero es necesario mantenerlas en equilibrio para que todo vaya bien.
El sistema respiratorio de un ser humano lo mantiene vivo y le permite coger el oxígeno del aire y eliminar el anhídrido carbónico del interior del cuerpo. Lo forman la boca, la nariz, las fosas nasales, la faringe, la laringe, la tráquea, los bronquios, los bronquiolos y los alvéolos del pulmón. En su pared se realizan muchas funciones de defensa y de limpieza del aire.
El sistema locomotor de un ser humano está formado por los huesos las articulaciones los músculos y otros tejidos de apoyo. Es fundamental para mantenerse de pie, moverse y adoptar diferentes posturas, como estar tumbado o sentado. Gracias a él podemos movernos y hacer las funciones más importantes de la vida además de utilizar las manos para hacer trabajos finos y delicados.
El sistema circulatorio sirve para toda la sangre y todo su contenido por todo el cuerpo humano y se sirve del corazón como bomba y de las arterias venas y vasos linfáticos como canales. El corazón tiene cuatro cavidades y manda la sangre arterial hacia el cuerpo y la venosa la recoge del cuerpo y la envía a los pulmones. La sangre transporta el oxígeno, el anhídrido carbónico, los nutrientes, los glóbulos blancos, las plaquetas, las hormonas, los desechos corporales y otros compuestos químicos.
Las plantas usan sus raíces para absorber los nutrientes y los animales su sistema digestivo. No es posible la vida de un ser humano sin un sistema digestivo. Gracias a él se puede absorber la energía para vivir, los azúcares, las grasas, las proteínas, las vitaminas, los minerales y el agua. Las bacterias que viven en él, si están en equilibrio, nos ayudan a absorber mejor los nutrientes.
El sistema de defensas es fundamental para la vida ya que nos hace barrera frente a virus, bacterias, hongos y parásitos y elimina sustancias tóxicas y desechos. Está formado principalmente por las barreras físicas, las químicas y las células de defensa del interior, como los glóbulos blancos. Mediante la fabricación de anticuerpos y otras sustancias químicas podemos vivir, aprender y gestionar el entorno en el que vivimos.
Los comienzos de año se perciben en la población como un momento de cambio, de reflexión y de poner en marcha nuevos proyectos. La sensación es la de dejar atrás las antiguas vivencias y proyectarse sobre las nuevas. Aunque astronómicamente el momento de inicio de año es otro, en el calendario gregoriano y en el mundo occidental se celebra el día 1 de enero de cada año. ¡¡FELIZ AÑO NUEVO 2026 PARA TODOS!!.