
El solsticio de invierno es un fenómeno cósmico que se celebra en todo el mundo. En el Occidente cristiano se celebran las fiestas de Navidad, pero hay muchas celebraciones con diferentes motivos en todo el planeta.
El frío es un fenómeno natural del final del otoño del invierno y del inicio de la primavera. Para mantener el cuerpo humano a 36 grados hay que gastar mucha energía y si no la tenemos el cuerpo enferma. Lo mejor es abrigarse y mantenerse en lugares calientes.
Hay que intentar consumir los productos que se recogen en cada época del año y, si es posible, mejor los que se producen localmente. En otoño hay muchos alimentos que se pueden consumir para mantener la salud.
Para un ser humano, el otoño es una época para recuperar energía y para descansar. Hay una mayor tendencia a generar emociones negativas y el cuerpo físico se resiente en las articulaciones en los músculos o en los tendones.
El viento es una fuerza de la Naturaleza que puede generar cambios, a veces a favor y otra vez en contra. Para un ser humano, el viento puede significar agitación y cambios. Cuando sopla el viento, lo mejor es buscar un refugio y esperar.
El otoño es una etapa de renovación que nos invita a prepararnos para la llegada del invierno y hay que evitar gastar una energía que vamos a necesitar en los meses siguientes.
La lluvia es un regalo de la Naturaleza que hace surgir la vida. El agua es el disolvente universal que ayuda a absorber los minerales. Un buen otoño debe tener lluvia sol, viento, humedad y temperatura templada.
El otoño es la transición del verano al invierno. Los días son cortos y hace frío, humedad y viento. Pero la Naturaleza nos da su abundancia y los árboles llenan de color el paisaje.
El otoño es una estación del año sobre la que hay diversidad de opiniones, con colorido, lluvias y frío y viento, pero también con días cortos y noches largas.
El equilibrio es necesario para que todo funcione bien, y es especialmente importante el equilibrio entre el Consciente y el Inconsciente.