
Los humanos de la Prehistoria no podían alimentarse habitualmente de la caza y de la pesca, ya que eran actividades muy ocasionales y muy arriesgadas realizadas solo con herramientas de piedra, por lo que habitualmente recolectaban alimentos vegetales, que formaban la mayor parte su dieta básica cotidiana.
En el golpe de calor la temperatura corporal puede subir mucho y manifestarse en forma de fiebre, mareo, deshidratación, cansancio, confusión y desmayo. Hay que llevar rápidamente a la persona a un lugar fresco y aportarle líquidos. En caso necesario, habrá que llevarle a un hospital para que le repongan.