
El viento es una fuerza de la Naturaleza que puede generar cambios, a veces a favor y otra vez en contra. Para un ser humano, el viento puede significar agitación y cambios. Cuando sopla el viento, lo mejor es buscar un refugio y esperar.
El otoño es una etapa de renovación que nos invita a prepararnos para la llegada del invierno y hay que evitar gastar una energía que vamos a necesitar en los meses siguientes.
La lluvia es un regalo de la Naturaleza que hace surgir la vida. El agua es el disolvente universal que ayuda a absorber los minerales. Un buen otoño debe tener lluvia sol, viento, humedad y temperatura templada.
El otoño es la transición del verano al invierno. Los días son cortos y hace frío, humedad y viento. Pero la Naturaleza nos da su abundancia y los árboles llenan de color el paisaje.
El otoño es una estación del año sobre la que hay diversidad de opiniones, con colorido, lluvias y frío y viento, pero también con días cortos y noches largas.
El equilibrio es necesario para que todo funcione bien, y es especialmente importante el equilibrio entre el Consciente y el Inconsciente.
En el Inconsciente está todo lo desconocido, todo aquello de la que no nos damos cuenta, lo que han depositado nuestros padres y demás familiares y la sociedad en la que vivimos. También está ahí nuestro Ser Auténtico.
La actividad mental es propia del ser humano, pero, si se usa en exceso, acaba desgatando la energía vital del cuerpo. Este es el sistema mental negativo.
El ser humano, como parte del Universo, cumple las leyes de los complementarios y de los 5 movimientos.
Hay una relación entre el ser humano y los 5 movimientos ya que se pueden clasificar nuestros órganos y las funciones en cinco tipos diferentes que se relacionan entre sí.