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Introducción

SALUD INTEGRAL
- SALUD INTEGRAL –
- INTRODUCCIÓN -

SALUD INTEGRAL


Desde tiempos inmemoriales la especie humana ha tenido que sobrevivir en condiciones difíciles según iba colonizando los diferentes continentes tratando de adaptarse al medio, al clima, a los alimentos disponibles y procurando escapar del ataque de los depredadores que siempre estaban al acecho.

Además, los grupos humanos o clanes pugnaban entre ellos y las batallas por el territorio, por la comida o por conseguir reproducirse eran muy frecuentes y sus consecuencias lamentables en los aspectos físico, mental y emocional.

Era muy importante mantener a la población sana y fuerte para poder sacar adelante los proyectos de los grupos y de las familias. Por ello había una selección natural de los individuos más fuertes que eran los que disponían además de los mejores recursos y podían reproducirse con mayor frecuencia ya los más frágiles acababan enfermando o muriendo en las contiendas.

El ser humano actual se enfrenta en muchas partes del planeta a situaciones de supervivencia similares a las que vivieron sus antepasados, pero en otras se ha llegado a un nivel de vida en el que la comida está al alcance diario, el hogar es protector y cómodo, las aguas son potables e higiénicas y los entornos son más seguros para poder sacar adelante a los miembros de esas sociedades.

Podría pensarse que en estos lugares donde la adversidad de los factores naturales ha sido domesticada la salud es la norma y la enfermedad la excepción, pero no es así. Las sociedades desarrolladas en las que no suele faltar comida ni hogar para la mayor parte de la población mantienen altas tasas de enfermedad, muchas de ellas que provienen del buen nivel de vida, del sedentarismo, del exceso de alimentos, de una mala alimentación, del abuso de sustancias tóxicas o adictivas o del nivel de estrés físico, mental y emocional que soportan los individuos que viven en ellas.

La necesidad de evitar las enfermedades generadas por las sociedades avanzadas ha llevado a generar varios enfoques de la Medicina a nivel mundial. Tenemos formas tradicionales de actuar sobre la enfermedad que han pervivido a lo largo de milenios y han ayudado a los seres humanos a mantenerse sanos con medidas preventivas o curativas; de entre ellas destacan la Medicina Tradicional China, la Medicina Hindú o Ayurvédica y la Medicina Naturista Occidental. Más recientemente, se ha incorporado a este grupo la Medicina Alopática Occidental, mucho más reciente en su creación que las Medicinas tradicionales pero que ha tenido un gran desarrollo a partir de la segunda guerra mundial gracias a la utilización de fármacos y las técnicas de cirugía.

Además, hay otras formas de actuar sobre la enfermedad o de promocionar la salud que, aunque no tienen tanto impacto como las anteriormente mencionadas, no por ello son despreciables en cuanto a sus efectos terapéuticos o resultados además de tener muchas veces una mayor accesibilidad para la población o una mayor facilidad de aplicación.

Si juntamos todas las formas de hacer Medicina en el mundo obtenemos la Medicina Integral o Medicina Integrativa, la Medicina que engloba a todas las Medicinas, el conocimiento acumulado durante milenios y la experiencia adquirida en el tratamiento de enfermedades y sobre el cuidado de la salud de todo el mundo y de toda la historia de la especia humana desde sus inicios.

Así que, para tener un estado de salud completo, íntegro, es necesario tener muchos conocimientos preventivos y curativos para aplicarlos en los aspectos físico, mental y emocional. Por eso, es necesario cuidar los alimentos que comemos y cómo los comemos, los hábitos de descanso y de sueño, la actividad física cotidiana, las emociones positivas y el equilibrio mental para poder mantenerse sanos y evitar caer en la enfermedad.

La salud integral es hoy más que nunca una necesidad para poder ser felices y conseguir nuestros objetivos en la vida.

                                       

¡Merece la pena el esfuerzo!

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