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El Aspecto Intuitivo

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EL ASPECTO INTUITIVO

Aunque este aspecto del ser humano es uno de los más sabios y más útiles para la vida del hombre es habitualmente ignorado y suplantado por el aspecto mental negativo que intenta siempre dar una explicación a lo intuido y suele quitarle la importancia y el protagonismo que merece.

Todos tenemos intuiciones, constantemente, le ponemos diferentes nombres, por ejemplo corazonadas, impulsos, arrebatos, reacciones viscerales, etc. Lo cierto es que si nos tomamos el tiempo de silenciar por un momento el flujo continuo de pensamiento compulsivo se puede percibir con más facilidad la información que nos transmite el aspecto intuitivo.

Si hemos dicho que el aspecto emocional está aún en los comienzos de su estudio, podríamos decir que el intuitivo todavía no se ha empezado a estudiar. De hecho, muchas veces se le ha colocado dentro de las expresiones del aspecto mental.

Además, al aspecto mental negativo, en su tendencia a acaparar todo lo que surge del ser humano, le resulta muy difícil aceptar algo que no entre dentro de su flujo de pensamiento. Por eso, muchas personas que no pueden entender sus intuiciones las suelen colocar dentro de los hechos inexplicables, extraños o mágicos que a veces les ocurren. Una persona dominada habitualmente por el pensamiento egocéntrico y negacionista no podrá ver con naturalidad sus intuiciones y negará las de los demás catalogándolas como casualidades o invenciones.

Además, una de sus peculiaridades es que nuestro aspecto intuitivo puede prescindir de las variables espacio y tiempo, algo que mentalmente resulta difícil de imaginar, pero que le da al aspecto intuitivo la posibilidad de percibir cosas que van a ocurrir o que ya han ocurrido y también recorrer grandes distancias sin moverse. Gracias a los importantes avances de la Física Cuántica hoy sabemos que esto es posible, aunque a nuestro aspecto mental le cueste aún aceptarlo. Esta singular peculiaridad ha hecho de nuestro aspecto intuitivo uno de los más importantes a la hora de desenvolvernos en el mundo.

Nuestros antepasados tenían que utilizar su aspecto intuitivo continuamente, les iba la vida en ello y, a veces, la perdían. Probar alimentos para saber si eran buenos o malos, elegir un lugar para habitarlo, llevar al clan de un lado a otro para encontrar alimento y refugio, eran acciones que requerían un alto grado de intuición y los errores podrían ser fatales.

Los animales también suelen tener un aspecto intuitivo muy desarrollado, toman importantes decisiones que parecen estar condicionadas por experiencias que ellos nunca han tenido. Huyen, por ejemplo, de un tsunami horas antes de que éste llegue a la playa o viajan kilómetros para encontrar agua o comida guiados por una brújula inexistente que, sin embargo, es certera en la mayor parte de las veces.

Durante los primeros años de desarrollo de nuestra especie y hasta hace relativamente poco, la intuición ha sido la guía de la Humanidad y de cada uno de sus individuos, pero con la invasión en nuestras vidas de la actividad mental compulsiva hemos ido sustituyendo poco a poco nuestras intuiciones por razonamientos basados en procesos mentales bastante alejados de la Naturaleza o de nuestra propia biología, con frecuencia generados por pensamientos poco realistas que han provocado muchos problemas a los seres humanos, alteraciones del medio ambiente de difícil solución y desequilibrios importantes en el planeta.

Recuperar nuestra intuición y hacerle más caso cuando nos muestra el camino o la decisión más adecuada para nuestras vidas es un paso hacia adelante en el proceso de desarrollo y evolución futura del ser humano. Volver a utilizar la intuición como herramienta importante para dirigir nuestras vidas es un cambio que, uno a uno, deberíamos intentar desarrollar todos.

La intuición puede también percibir información y leer en ese libro abierto que somos cada uno de nosotros, captando de las personas lo que podamos necesitar saber de ellas y que ellas nos ofrecen, por eso, gracias a la intuición, con el método de las Constelaciones Familiares una persona puede captar la información e interpretar a alguien de la familia o del entorno del que lo solicita y representar para él una imagen que le permite entender mejor las causas de los conflictos. Se puede revisar esto en el apartado Constelaciones familiares de esta sección.

En resumen, nuestro aspecto intuitivo abarca muchas de las sabias y útiles capacidades humanas que puede que hayamos ignorado o que aún no hayamos desarrollado total o parcialmente, habitualmente como consecuencia de un exceso de actividad del aspecto mental negativo. Su falta de desarrollo o de expresión va a corresponderse con ese potencial humano que tenemos pero que habitualmente no lo usamos.

Muchas de las actividades del aspecto intuitivo pueden percibirse y ser reconocidas si se prescinde de las palabras, conceptos o de los pensamientos que utiliza el aspecto mental, quedándose preferentemente con las imágenes que nos llegan o las percepciones sin imagen que surgen cuando dejamos de pensar compulsivamente, cuando vaciamos la mente, cuando disminuimos su continua actividad.

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