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Conflictos de Pareja

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CONFLICTOS DE PAREJA


Para simplificar el estudio de los conflictos de pareja, en esta sección se hablará de los que pueden surgir en una pareja formada por un hombre y una mujer, aunque los ejemplos podrían ser igualmente válidos en otros tipos de parejas.

Cuando una pareja de un hombre y una mujer establece una relación lo hace impulsada por movimientos inconscientes e instintivos de atracción mutua, para unir sus fuerzas, conseguir complementarse y para intentar mejorar la situación afectiva y emocional de ambos. Ese es el sentimiento inicial y va a durar todo el tiempo en el que la pareja mantenga su relación, aunque haya momentos en los que parezca que la relación ha disminuido o perdido su intensidad.

Pero, según va pasando el tiempo y la pareja va teniendo vivencias en común a lo largo de los primeros meses o los años posteriores, van a ir apareciendo situaciones problemáticas que ponen a prueba la fortaleza de los sentimientos y las capacidades de la pareja lo que facilita la aparición de un sentimiento de dolor cuando esas situaciones no se van resolviendo satisfactoriamente para ambos.

Sin embargo, la pareja dispone de diferentes recursos para ir superando estas situaciones de forma que la relación pueda continuar y conseguir sus objetivos. Las muestras de afecto y de amor entre sus miembros que han ocurrido en las primeras etapas y que se siguen produciendo de forma habitual en las siguientes, hacen que muchos de los malos momentos se resuelvan gracias al acercamiento amoroso entre ambos.

Después de superar los problemas, la pareja se fortalece y percibe que a veces es necesario que vivir momentos difíciles y dolorosos en su proceso de aprendizaje, pero que también estos son compensados con el cariño y los encuentros amorosos después de la conciliación.

Si, con el paso del tiempo, la pareja ha ido adquiriendo compromisos y responsabilidades comunes, como es el tener o adoptar hijos o la adquisición de bienes (casa, vehículo, etc.), esto va a potenciar el deseo de querer resolver los conflictos en lugar de intentar huir de ellos.

Sin embargo, con cada conflicto sin resolver alguno de ellos o los dos pueden sentir que han sido tratados injustamente o que han tenido que ceder de mala gana para evitar empeorar la situación. Esto los lleva a esconder el dolor que se ha generado y guardarlo para la próxima vez. Al cabo de un tiempo y en circunstancias similares, el miembro afectado va a sentirse de nuevo maltratado y recuperará la sensación de dolor, reclamando sus derechos o una compensación. Si su demanda no es atendida adecuadamente, el conflicto tomará una dimensión mayor.

En una relación de pareja es imprescindible que haya un reparto de papeles y de funciones para cada uno de sus miembros. Estos repartos se pueden hacer de una forma consciente y negociada pero también pueden surgir de forma espontánea según aparecen las necesidades. Luego, cada uno de los miembros de la pareja los puede ir asumiendo de acuerdo con sus habilidades naturales, tendencias o capacidades, siempre previo acuerdo por ambas partes de lo que es un reparto justo y adecuado de funciones.

Cuando se hace de esta manera, la sensación del reparto de funciones es buena y la probabilidad de conflicto entre los miembros de la pareja disminuye. Sin embargo, si el reparto se hace utilizando algún otro tipo de criterios como, por ejemplo, los que surgen de la aplicación de ciertas fórmulas matemáticas (el 50% de las tareas o del tiempo para cada uno) o los que parten de planteamientos o exigencias ideológicas (las cosas deben ser de una cierta manera y no de otra), lo más probable es que alguno de ellos acabe acumulando una importante tensión emocional y la sensación de dolor hasta que, en un momento concreto, pueda estallar el conflicto.

Mientras el amor que se tienen los miembros de una pareja supere el dolor que se han podido producir a lo largo de su convivencia, la pareja seguirá unida y buscará soluciones. Si el dolor aumenta y no se dan las muestras de amor, la pareja tenderá a romperse y a hacerse daño.

Vemos a continuación algunos modelos de los problemas que pueden surgir en una relación de pareja entre un hombre y una mujer.

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