Acoso a un Trabajador - UNA VIDA INTEGRAL

Buscar
Vaya al Contenido

Menu Principal:

SALUD INTEGRAL > ESTUDIO DE CONFLICTOS > CONFLICTOS EN EL TRABAJO

- SALUD INTEGRAL –
- ESTUDIO DE CONFLICTOS –
- CONFLICTOS EN EL TRABAJO -

ACOSO (O "MOBBING") A UN TRABAJADOR


Cuando las personas que trabajan juntas tienen problemas personales que están asociados al miedo o a la inseguridad, pueden desarrollar conductas dirigidas a dominar o a condicionar a sus compañeros de trabajo o subordinados para debilitarlos o apartarlos de su lado.

Si una persona se siente débil frente a otra y no sabe cómo solucionar esa situación, puede utilizar la estrategia del acoso. Ésta consiste en complicar y dificultarle la vida a una persona hasta hacer que se sienta mal, de forma que vaya entrando en una espiral de estrés y miedo que la lleve a ser más débil y vulnerable. Esto le va a dar cierta ventaja a la persona que realiza el acoso laboral para poder intentar superar su miedo e inseguridad y conseguir de forma más fácil sus objetivos, que generalmente consisten en anular o apartar a la persona acosada.

El acoso puede ser realizado por una o varias personas que se sientan en peligro de perder algo o de ser desplazadas de su puesto de trabajo. La angustia generada ante la situación hipotética o real de peligro, activa todas las alarmas y las predispone a realizar conductas beligerantes contra las que consideran que son o pueden llegar a ser el origen de sus problemas.


Acoso a un trabajador.


Si un jefe tiene a una secretaria con la que congenia y se lleva especialmente bien con ella, hasta el punto de tenerla en mayor consideración de lo que le corresponde a su cargo, puede desplazar a otra persona de mayor rango que pudiera hacerle sombra a su secretaria. Para ello, intentará asignarle tareas difíciles, con horarios excesivos, sin aportarle la información o los medios necesarios, utilizando un lenguaje agresivo y de desprecio a la vez que potenciará a su secretaria, facilitándole su trabajo para que resalte y tenga éxito, quedando por encima de la persona objeto del acoso.

En este contexto, la persona acosada tiene la tendencia a defenderse y a plantar cara a esta situación que considera injusta pero, de forma progresiva, va a ir entrando en situaciones de estrés y de miedo que limitarán su capacidad de respuesta y su eficacia en el trabajo. No es extraño que pase por estados de ansiedad y depresión que requieran la intervención de un médico que le dé la baja laboral, un tratamiento de apoyo psicológico y una medicación mientras dura el problema.

Muchas veces la situación de acoso no es fácil de diagnosticar ni siquiera de solucionar, por lo que suele ser necesario separar y trasladar a la persona que acosa o a la acosada para superar el conflicto. En otras, es la propia persona acosada la que deja el trabajo en busca de un ambiente laboral más favorable.









 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal